viernes, 20 de abril de 2018

INTRUMENTOS PARA COMPRENDER EL SIGLO XXI

En un artículo de 1925, Keynes exclamaba: "¿Cómo puedo admitir una doctrina que convierte en Biblia, sustrayéndolo a cualquier crítica, a un volumen caduco de economía política, que no sólo es falso desde un punto de vista científico, sino que ni siquiera tiene ningún interés, ninguna aplicación posible en el mundo actual?" 1/. Más recientemente, Jonathan Sperber, autor en 2017 de una biografía de Marx 2/, se muestra igual de categórico: "En la obra de Marx se encuentran pocas cosas que interesen a las tendencias de la economía o de la teoría económica de final del siglo XIX y del siglo XX." Pero otros piensan, por el contrario, que las aportaciones de Marx no están caducadas y que siguen siendo una referencia fecunda para la comprensión del capitalismo contemporáneo.
Aún situándose en continuidad con los clásicos (de Adam Smith a David Ricardo), la obra de Marx introduce una ruptura y deduce de su enfoque crítico conclusiones peligrosas para el orden establecido. Hacía falta pasar de la economía política a la ciencia económica y bifurcar hacia otro paradigma, por las razones claramente expuestas por John Bates Clark: "Los trabajadores, se nos dice, son permanentemente desposeídos de lo que producen [...] Si esta acusación tuviera fundamento, cualquier persona dotada de razón debería hacerse socialista, y su voluntad de transformar el sistema económico expresaría su sentido de la justicia". Por tanto, hay que "descomponer el producto de la actividad económica en sus elementos constitutivos, para ver si el juego natural de la competencia lleva o no a atribuir a cada productor la parte exacta de riquezas que contribuye a crear" 3/. Es la teoría del reparto, dominante hoy día.
En el libro II de El Capital, Marx expone sus esquemas de la reproducción 4/ distinguiendo dos grandes secciones: la sección I que produce los bienes de inversión y la sección II que produce los bienes de consumo. Describe las condiciones de reproducción, dicho de otra forma las relaciones que deben existir entre la producción de las empresas y sus mercados. Estas relaciones se expresan en valor de cambio, pero Marx insiste también en que la estructura de esta oferta debe corresponder a la demanda social en términos de valor de uso. Este enfoque de Marx está inspirado evidentemente en el famoso Tableau économique de François Quesnay 5/ que era, según decía, una "exposición tan simple como genial para su tiempo" 6/.
Aunque no partía de cero (podrían citarse también a Steuart 7/ o Sismondi 8/ entre sus fuentes de inspiración), se puede sostener que Marx es el fundador de la macroeconomía moderna. Así lo reconocía la keynesiana de izquierda Joan Robinson, por lo demás severa crítica de Marx: "Partir de Marx habría ahorrado [a Keynes] muchos problemas" 9/. Incluso Paul Samuelson, blanco favorito de Joan Robinson y también crítico caustico de Marx, lo reconocía así: "Todos habríamos ganado si hubiéramos estudiado antes los cuadros de Marx" 10/.

Las finanzas vistas por Marx

Pero el mejor homenaje es el de Wassily Leontief, en 1937: "[Marx] ha desarrollado el esquema fundamental que describe las relaciones entre las ramas de los bienes de consumo y de los bienes de equipamiento. Aunque no ha cerrado la cuestión, el esquema marxista sigue constituyendo una de las raras proposiciones sobre las que existe un amplio consenso entre los teóricos del ciclo económico." Y añade: "El análisis contemporáneo del ciclo económico se debe claramente a la economía marxista. Sin plantear el tema de la prioridad, no sería exagerado decir que los tres volúmenes de El Capital han ayudado más que cualquier otro trabajo a poner esta cuestión en el centro del debate económico" 11/.
Uno de los ingredientes de la crisis actual es la creencia de que las finanzas son una fuente autónoma de valor. Esto no es nada nuevo: "Para los economistas vulgares que intentan presentar al capital como fuente independiente del valor y de la creación de valor, esta forma es evidentemente una bendición, porque hace irreconocible el origen de la ganancia y otorga al resultado del proceso de producción capitalista -separado del proceso mismo- una existencia independiente" (El capital, Libro II, capítulo 24).

Desempleo y ejército de reserva

Este tipo de ilusión sólo es posible si se apoya en una teoría aditiva del valor, en la que la renta nacional se construye como la suma de las remuneraciones de los diferentes factores de producción. La teoría marxista por el contrario es sustractiva: las formas particulares de ganancia (intereses, dividendos, rentas, etc.) son punciones de una plusvalía global cuyo volumen está predeterminado. No puede enriquecerse durmiendo más que sobre la base de esta punción operada en la plusvalía global, de manera que el mecanismo tiene límites: los de la explotación, que es el verdadero fundamento de la Bolsa. La crisis significa entonces la vuelta de lo real, como una llamada al orden de esta dura ley del valor.
Desde hace cuatro décadas, el capitalismo contemporáneo se caracteriza por la persistencia de un paro masivo y la extensión de la precariedad. Una de las maneras de explicar esta situación es invocar la existencia de una tasa de paro de equilibrio, calificado a veces como natural. Pero la "tasa de paro que no acelera la inflación" (el Nairu) es también la que no hace bajar la tasa de ganancia. Se redescubre así "el ejército de reserva industrial" del que hablaba Marx: "La diferente proporción en que la clase obrera se descompone en ejército activo y ejército de reserva, el aumento o la disminución de la sobrepoblación relativa, el grado en que se encuentra bien comprometido, o bien desprendido, en una palabra, sus movimientos de expansión y de contracción alternativos correspondientes a su vez a las vicisitudes del ciclo industrial, es lo que determina exclusivamente estas variaciones" (El capital, libro I, capítulo 25). Se encuentra ahí una descripción bastante fiel de las reglas de funcionamiento de un capitalismo que pretende aumentar la tasa de explotación manteniendo la presión ejercida por el paro masivo sobre los salarios y a desconectar su progresión de las mejoras de productividad.

Un capitalismo mundializado

El hilo conductor del análisis de Marx es que "la base [del modo de producción capitalista] está constituida por el propio mercado mundial" (El capital, libro III, capítulo 20). Esta intuición fue prolongada por los teóricos del imperialismo que mostraron que la economía mundial debía ser considerada como un conjunto estructurado de manera asimétrica. Hoy día la mundialización se caracteriza por mecanismos nuevos (cadenas de valor mundiales, emergencia, etc.), pero el hecho esencial es la total libertad de los capitales.
Un empresario, Percy Barnevik, entonces presidente del grupo helvético-sueco ABB, definió en 2001 la mundialización como "la libertad para mi grupo de invertir donde y cuando quiera, de producir lo que quiera, de comprar y de vender donde quiera y tener que soportar el menor número de obstáculos en materia de derecho laboral y de legislación social" (citado por Le Devoir, Montréal, 5/05/2001). Es la trayectoria contemplada por Marx: "Las leyes inmanentes de la producción capitalista conducen al entrelazamiento de todos los pueblos en la red del mercado universal". (El capital, libro I, capítulo 32).
Una de las tendencias más llamativas del capitalismo contemporáneo es la de intentar (re)transformar en mercancía lo que no es o no debería serlo, en primer lugar los servicios públicos y la protección social. Pero lo que el capitalismo contemporáneo querría reducir a la condición de pura mercancía es sobre todo la propia fuerza de trabajo. El objetivo de las reformas del mercado de trabajo es no tener que pagar al asalariado más que cuando produce valor. Esto implica reducir al mínimo y hacer recaer sobre las finanzas públicas los elementos de salario socializado, remercantilizar las jubilaciones (fondos de pensiones) y la salud (seguros privados), incluso hacer desaparecer la noción misma de duración legal del trabajo.
Este proyecto da la espalda al progreso social, que ha pasado siempre por la desmercantilización del trabajo. Para Marx, la extensión del tiempo libre, posible por los progresos de la productividad, es la palanca que debería permitir que el trabajo no sea ya una mercancía y que la aritmética de las necesidades sociales sustituya a la de la ganancia. Es la perspectiva que esboza al final de El Capital.

Sobre las repetidas crisis

Para funcionar de manera relativamente armoniosa, el capitalismo necesita una tasa de ganancia suficiente y mercados. Pero con una condición suplementaria que afecta a la forma de estor mercados: deben corresponder a sectores susceptibles, gracias a las mejoras de productividad inducidas, de hacer compatible un crecimiento sostenido con una tasa de ganancia mantenida. Desde este punto de vista se puede analizar el paso del capitalismo de su fase fordista a su fase neoliberal, caracterizada sobre todo por este hecho estilizado 12/: la tasa de ganancia se ha restablecido, pero a ella no han seguido ni la tasa de acumulación ni la productividad.
El actual estancamiento del capitalismo en una fase depresiva proviene de una desviación creciente entre la transformación de las necesidades sociales y el modo capitalista de reconocimiento y de satisfacción de estas necesidades. Pero esto implica que el perfil particular de la fase actual moviliza, sin duda por primera vez en la historia del capitalismo, los elementos de una crisis sistémica.
Este análisis nos lleva al nivel más fundamental de la crítica marxista. Según Marx, el capitalismo es un sistema injusto (explotación) e inestable (crisis). Pero es también, llegado a cierto punto, un sistema que aparece como irracional, a causa de los mismos éxitos que le han permitido su propio modo de eficacia.

La posibilidad de otro cálculo económico

El enfoque marxista de la dinámica a largo plazo del capital podría ser resumido así: la crisis es segura, pero la catástrofe no lo es. La crisis es segura, en el sentido de que todos los arreglos que el capitalismo invente, o que se le imponga, no pueden suprimir de forma duradera el carácter desequilibrado y contradictorio de su funcionamiento. Pero estos cuestionamientos periódicos que acompasan su historia no implican en absoluto que el capitalismo se dirija inexorablemente hacia el derrumbe final. En cada una de estas grandes crisis, la opción está abierta: o el capitalismo es derribado, o se recupera bajo formas que pueden ser más o menos violentas (guerra, fascismo) y más o menos regresivas (giro neoliberal).
Por tanto, en la obra de Marx, se encuentran instrumentos útiles para el análisis del capitalismo contemporáneo. Sin embargo, la verdadera especificidad del enfoque marxista reside en su crítica de la economía política (éste es por cierto el subtítulo de El Capital), que postula la posibilidad de otro cálculo económico: la humanidad debería aspirar a maximizar (colectivamente) su bienestar en lugar de dedicarse a la maximización (privada) de la ganancia.
Pero ocurre que el capitalismo es un sistema compacto cuyos recursos fundamentales son invariables (más allá de sus encarnaciones concretas). Es por tanto difícilmente reformable, y aún más porque hoy día tiende a recrear las condiciones de un funcionamiento puro que se opone frontalmente a la satisfacción de las necesidades sociales y a la gestión de los desafíos ambientales. Se plantea entonces la cuestión de un cuestionamiento radical de este funcionamiento.
MICHEL HUSSON

1/903/2018
https://www.alternatives-economiques.fr/outils-comprendre-xxie-siecle/00083731
1/ John Maynard Keynes, "A Short View of Russia", Nation and Athenaeum, 10 y 25/10/1925 ; traducido en Essais de persuasion, 1931, bit.ly/2iTBQHt.
2/ Jonathan Sperber, Karl Marx, homme du XIXe siècle, Piranha, 2017.
3/ John Bates Clark, The Distribution of Wealth. A Theory of Wages, Interest and Profit, 1899, bit.ly/2ASV1fe.
4/ "Action de reproduire industriellement les valeurs consommées", según el Tableau économique (1758) de François Quesnay.
5/ François Quesnay, "Analyse de la formule arithmétique du Tableau économique", Journal de l’agriculture, du commerce et des finances, junio 1766, bit.ly/2ASXi9S.
6/ Karl Marx, en el capítulo "Sobre la historia crítica" del Anti-Dühring de Friedrich Engels, que redactó en lo esencial, bit.ly/2ATONM2.
7/ James Steuart, An Inquiry into the Principles of Political Economy, 1767, bit.ly/2iSIldr.
8/ Jean Charles Léonard Simonde de Sismondi, Nouveaux principes d’économie politique, 1819, bit.ly/2iSykgj.
9/ Joan Robinson, "Kalecki et Keynes", en Essays in Honour of Michal Kalecki, 1964, bit.ly/2AS4N0U.
10/ Paul A. Samuelson, "Marxian Economics as Economics", The American Economic Review, Vol. 57, No 2, Mayo 1967, bit.ly/2ASVC0s.
11/ Wassily Leontief, "The Significance of Marxian Economics for Present-Day Economic Theory", The American Economic Review, Vol. 28, Nº 1, Papers and Proceedings of the 50th Annual Meeting of the AEA, March 1938, bit.ly/2APhoCd.
12/ Constatación de orden empírico, por lo general no cuantificado, pero considerado representativo del funcionamiento de la economía.



sábado, 7 de abril de 2018

Establishment

(Conjunto de personas, instituciones y entidades influyentes en la sociedad o en un campo determinado, que procuran mantener y controlar el orden establecido.)

El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial, militar, jerarquía católica, universitaria y más media del Estado español, herederos naturales del legado del General Franco que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet), e iniciado asimismo una deriva totalitaria que habría ya convertido a la seudodemocracia española en rehén del establishment.
El concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a un sistema que permanece estable aunque registre un cambio, principio que trasladado a la esfera política se traduciría en la Reforma del Régimen del 78 sin alterar sus principios esenciales (Monárquico, jacobino y neoliberal), tesis que defenderían los partidos del establishment dominante del Estado español (PP y Ciudadanos). En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibrio interno y se crea una situación nueva (Nuevo Régimen), tesis defendida tan sólo por Podemos y los grupos independentistas periféricos y que es asociada por el aparato mediático del sistema dominante (más media) con el advenimiento del caos. El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. En consecuencia, la estrategia electoral de los partidos del establishment se basará de nuevo en el mantra de la recuperación económica edulcorada con sibilinas promesas de aumento del techo de gasto autonómico, subidas salariales a funcionarios y jubilados así como reducciones fiscales al estar la sociedad española integrada por individuos unidimensionales que no dudarán en primar el “pan y circo” frente al vértigo que suscitan las utopías. Así, tras las próximas elecciones Generales, es previsible la formación de un Gobierno PP-Ciudadanos. Se podría escenificar la metamorfosis del Régimen del 78 y mediante una reforma edulcorada de la actual Constitución vigente, implementar un Estado monárquico, jacobino y eurocéntrico, estaríamos siguiendo esta máxima (“Cambiar todo para que nada cambie”).
El gobierno del PP está en la cuerda floja, como demostraron las movilizaciones de mujeres y pensionistas y estos Pactos quieren garantizar la “paz social”. Pero por mucho que alardeen de “recuperación económica” la verdad es que el gobierno miente, los recortes continúan, el artículo 135 de la Constitución sigue vigente y la deuda se sigue pagando, y esto es lo que manda en el control del gasto público. ¿Quién se fía de un gobierno que durante años cada Consejo de Ministros firma nuevos recortes?
Cuando usted esté leyendo esto quizás se hayan acumulado suficientes eventos nuevos que habrán vuelto a competir por las primeras pantallas. Entre otras cosas, nada ni nadie podrá impedir que, en breve, se descuelguen las espadas que tienen escritas en sus hojas los nombres de Gúrtel/PP y Urdangarin/Monarquía, cuyas sentencias se presumen muy afiladas, quizás sangrantes. A diferencia de la de los años 70 del siglo pasado, en esta ocasión la clase política representativa de un modelo condenado a muerte ofrecerá mucha más resistencia que aquellos miles de cargos de la dictadura franquista, que aceptaron que su tiempo había terminado. Tampoco es de poca importancia el hecho de que hoy no estamos tan seguros de hacia dónde nos dirigimos como lo estuvimos entonces, aunque hoy sabemos lo mucho que nos equivocamos.
En cualquier caso, cada vez es más evidente que España está abocada a una nueva transición, en la que el papel de Europa podría ser, quizás ya lo haya sido, decisivo. Por una vez. Por fin. La manera en que esta humillación total sea digerida por la sociedad española determinará claramente nuestro futuro. A los dirigentes políticos que han protagonizado el 155 y jaleado la justicia represiva española contra los independentistas catalanes les corresponde retirarse inmediatamente de la escena y dejar paso a otros que, además de democráticamente no tan sucios, no nos obliguen a escuchar cómo se desmienten a sí mismos mientras se disfrazan de coherencias imposibles

domingo, 25 de marzo de 2018

¿Qué está pasando en este país?



¿Qué está pasando en este país? ¿Qué está pasando con este gobierno? Empezare por el país. El pueblo o mejor dicho la ciudadanía esta terriblemente cansado de las mentiras de este gobierno y de la corruptela que acarrea. Corruptela qué va desde los estamentos más bajos hasta las más altas esferas. Pensiones que según ellos no se pueden revalorizar, no pueden subir más allá de un mísero 0,25%, cuando la realidad nos ha demostrado qué el rescate a la banca. El Banco de España calcula que no se recuperarán 60.600 millones de las ayudas a la banca, el Banco de España da por perdidos 42.590, más del 80% del dinero público destinado a sanear la banca española.  Según las cifras aportadas por el Banco de España, se han recuperado a día de hoy 3.873 millones de euros y cree que todavía se puede recuperar un máximo de 10.402 millones, lo que da una suma máxima de 14.275 millones. Claro que se puede rescatar a la banca. A los pensionistas que han dejado su salud y su vida por levantar este país. ¡NO! Ellos no tienen derecho a nada, han sido “la mano de obra” donde se ha sustentado el Estado y el capital, hoy son una carga molesta que se lanzan a la calle a exigir sus derechos conseguidos con dolor y sangre. Imaginar que la ortodoxia neoliberal entre a gobernar en un estado ya acuciado a la desigualdad social, condenado por su propia dinámica social a la precariedad existencial, distribuido con gran definición a la polaridad de clases sociales y benevolentemente vehemente con las acciones de las grandes empresas. Todo esto sazonado con la precariedad laboral, la desigualdad de géneros, la educación, la sanidad, los autónomos y un largo etc… Al pueblo le ha llegado la gota que coma el vaso. La marca España se luce cada día y huele a sangre, a robos, a saqueos, a desesperación, sufrimiento y muerte, millones de ciudadanas y ciudadanos malviven sin esperanza, con miedo a enfermar para no verse en los pasillos de cualquier hospital recortado y saqueado para beneficio de la caterva de la sanidad privada, con miedo a no llegar a fin de mes para alimentar a los chiquillos, con miedo a que la banda organizada que dice gobernar presente un nuevo paquete de recortes sanguinarios. Por todo ello el Pueblo ha dicho BASTA.
Y este gobierno, que ni el mismo se cree sus propias mentiras. Una de las visiones más extendidas, es que nos hallamos ante un Estado que, en sus caracterizaciones más suaves, podría considerarse dudosamente democrático. Desde este punto de vista subsisten rémoras del pasado que han impedido una transición completa  a un régimen de plenas garantías democráticas. En versiones más atrevidas de esta acusación, el Estado español es tildado como “franquista” o incluso “fallido”, y asimilado a países que en los últimos años han merecido apercibimientos internacionales por el funcionamiento de sus regímenes políticos supuestamente democráticos. De hecho nos está fallando unos de los pilares básicos de la democracia. EL DIALOGO. Cuando se encarcela a un posible Presidente de una Comunidad Autónoma, es que las normas básicas de la Democracia en lo que se dice de un estado de derecho se están tambaleando. No sirviéndome para nada lo de rebelión. Rebelión fue el 23-F qué secuestraron al gobierno y entraron con armas en mano en el Congreso de los Diputados. Rebelión fue en Valencia cuando sacaron los tanques a la calle. Ha sido un error fatal meter en prisión preventiva a  Jordi Turull. En este país  dicen las “malas lenguas” que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, nada más lejos de la realidad, en la piel de toro, visto lo visto, todo el mundo es culpable hasta qué se demuestre lo contrario. No deberían de juzgar al Sr. Turull con los mismos argumentos que se emplearon el 23-F. No es lo mismo convocar a un pueblo a unas urnas a que manifieste su opinión, que sacar los tanques a la calle y entrar en el parlamento pegando tiros.
A este Gobierno se le acaban los argumentos. Como ahora no puede disponer de “ETA” se entretiene a la opinión pública con Cataluña, nos exponen a nuestros vecinos del norte como una cortina de humo para disimular los problemas reales que tiene esta Nación. Como dice el viejo dicho “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”

domingo, 11 de marzo de 2018

MUJERES, HOMBRES Y VICEVERSA

La tarde noche del día 8 de marzo en Vinaros,  Las cruces en la playa me han puesto la "piel de gallina" Por todas estas mujeres asesinadas no puede haber ni olvido, ni perdón. Ningún ser humano puede ser propiedad de otro. Mujeres y hombres somos iguales.
Al igual que a mí me sostiene una columna, yo procuro ser la columna que sustenta los intereses, actividades, obligaciones de mi compañera, ya que de no ser así sería una situación completamente injusta que haría que todo lo que yo consiguiera no tuviera valor, ya que una pareja es cosa de dos, y la idea de que somos medias naranjas en busca de la otra mitad es completamente falsa. Somos personas completas desde que nacemos con nuestras virtudes y nuestros defectos y nuestra pareja debe conocerlos y comprenderlos y ponernos las pilas cuando es necesario y viceversa, si no es así, en mi opinión, la pareja es incompleta, serían dos personas donde una está subordinada a la otra, algo impropio de los tiempos que corren.
El patriarcado, aun siendo anterior al sistema capitalista, con unas raíces muy profundas en la cultura y tradición de las clases populares, ha entrelazado su existencia a las condiciones materiales que el desarrollo del capitalismo ha creado para ampliar la dominación y beneficios de la burguesía. Por eso es imposible alcanzar la igualdad de sexos y acabar con la construcción de género sin derrotar al sistema que sostiene la existencia del patriarcado. Por eso buscar la igualdad en el marco de la sociedad de clases existente, sin atacar la base económica ni señalar las diferencias de objetivos entre las mujeres de diferentes clases sociales, impedirá lograr una igualdad real
También creo necesario señalar las limitaciones que conlleva la idea del enfoque de una parte del movimiento feminista de una huelga sólo de mujeres en la que el conjunto de la clase trabajadora no es parte activa ni se implica en la construcción de la misma, en las tomas de decisiones. Pienso que  firmemente que la lucha contra la opresión de las mujeres debe ser una lucha que asuma el conjunto de la clase trabajadora así como sus organizaciones. Esta orientación parte de la premisa de que la opresión patriarcal es independiente a la dinámica de la lucha de clases, y que actúa de forma independiente al sistema capitalista. Esto significa obviar los intereses económicos que existieron, y existen, detrás de la mayor explotación de la mujer trabajadora por parte de los capitalistas, así como plantear que las mujeres son una masa homogénea sin intereses antagónicos entre la mujer trabajadora. Es por eso que desde la autocrítica y la asunción de lo que somos y de dónde venimos, hace falta que luchemos contra nosotros mismos. Sólo así nos podremos poner junto a nuestras compañeras en la lucha contra nuestra dominación. Es de esa manera como podremos dejar de ser “hombres” tal como hemos sido hasta ahora, renunciando a los privilegios que el patriarcado del que formamos parte nos ha vendido como “normalidad”.
La lucha continúa, no solo son l@s trabajadores, sino que también afectan a todos los pensionistas ya sea de uno o de otro sexo. Y ese movimiento que ha nacido en las calles, ya es un grito, un clamor asumido por el conjunto de la ciudadanía. Tocando también reivindicar a todos nuestros mayores, pues gracias a ellos somos lo que somos.
Entre las principales reivindicaciones del movimiento destacan la exigencia de revalorización de las pensiones según el IPC y la recuperación del poder adquisitivo perdido, denunciando la mísera subida del 0’25 que establece la reforma de las pensiones de Rajoy, y la exigencia de pensiones dignas con una pensión mínima de 1080 euros. También plantean la derogación  de la Ley de pensiones del PP, que están en la base de la caída presente y futura de las pensiones públicas.
Hoy hay que recordar cuál es, según fuentes oficiales, la situación de la mayoría de las pensiones actuales: el 46% de los pensionistas cobra menos de 736 euros al mes. Es decir, un total de 4,2 millones de jubilados perciben una pensión inferior al Salario Mínimo Interprofesional, situado en 735,89 euros al mes. Si tomamos como referencia 1000 euros son el 63,8%, 5,84 millones, casi dos tercios, los pensionistas que no alcanzan esa cifra.
En el Estado Español, ya nada volverá ser lo mismo ha nacido un movimiento imparable.

miércoles, 7 de marzo de 2018

FEMINISMO, LUCHA DE CLASES Y SOCIALISMO



“A. Kolontai nunca fue a un Instituto, porque sus padres tenían miedo de que allí conociese las corrientes ideológicas revolucionarias a través de sus compañeros de estudios. Pero el ambiente de la ciudad no podía pasarle desapercibido, los grandes problemas sociales le eran conocidos desde su adolescencia. Como ella mismo dice: “Tempranamente adquirí clara consciencia de las injusticias sociales que imperaban en Rusia” [Yolanda Marco, Prólogo a Mujer y Lucha de Clases]

Aleksandra Kolontai fue una de aquellas mujeres que supieron conectar el feminismo con el marxismo y la lucha de clases. Una de aquellas tantas marxistas revolucionaria que “quisieron asaltar los cielos”, y que normalmente son olvidadas en los libros de textos escritos por un sistema educativo y patriarcal. Las mujeres brillan por su ausencia – y con esto se quiere continuar conculcando unos roles tradicionales; por eso cuando aparecen textos clásicos de la lucha es preciso enmarcarlo. Y más cuando la primera Revolución Obrera triunfante consiguió cambiar el mundo. Se acaban de cumplir 100 años de aquella Revolución y por fin comienzan a aparecer obras que nos dan una nueva perspectiva (por supuesto fuera de la “miseria” del panorama español). Hoy sólo quisiera citar la impresionante obra de un historiador marxista francés: Jean-Jacques Marie, Les Femmes dans la Révolution Russe.

Pero volvamos al texto que nos ocupa. Un pequeño libro publicado por la Fundación Federico Engels compuesto por cuatro artículos, entre ellos una autobiografía de la misma Kolontai (dirigente bolchevique y que ocupó cargos en el gobierno de la URSS hasta su muerte). Pero no quiero dejar de decir que esta dirigente siguió un camino que le enfrentó no solo a Lenin (hay que recordar que fue una de las dirigente de la Oposición Obrera) y a Trotsky. Pero a pesar de todas estas cuestiones nunca dejó de defender la postura de un  “feminismo marxista” Así lo expresaría en diverso momentos entre los que cabe destacar el siguiente:
En el VIII Congreso de los Soviets (1918) presenté, como miembro del Comité Ejecutivo (en ese momento ya había más mujeres en él) una moción que pedía que los soviets contribuyeran en todos los sectores a considerar la igualdad de derechos de la mujer y, por consiguiente, a ocuparla en trabajos del Estado y de la comunidad. No sin oposición logré presentar esta moción que después fue aceptada. Esto significó una gran y permanente victoria

Por otra parte, como bien dice Bárbara Areal(Apéndice), Kolontai tenía claro el eslabon indisoluble de la lucha de la mujer trabajadora (el feminismo) con el carácter de clase de su liberación. Por esto mismo en el artículo “El Día de la Mujer” nos dice que éste “es un eslabón en la larga y sólida cadena de la mujer en el movimiento obrero”.  Y más adelante continúa: “Así, como miembros del partido, las mujeres trabajadoras luchan por la causa común de la clase, mientras al mismo tiempo delinean y ponen en cuestión aquellas necesidades y demandas que les afectan más directamente como mujeres, amas de casa y madres. El partido apoya esas demandas y lucha por ellas… Estas necesidades de las mujeres trabajadoras son parte de la causa de los trabajadores como clase”. Hay que tener en cuenta que dicho artículo fue escrito en 1913.

Pero quizás el artículo que sobresale en este pequeño libro es el que abre el mismo. Lleva por título El Comunismo y la familia, escrito en 1918 con la Revolución triunfante y con el primer Gobierno Bolchevique. Al comienzo del mismo señala: “Toda la existencia de la familia proletaria se modifica y organiza en forma tan nueva, tan fuera de lo corriente, tan extraña, como nunca pudimos imaginar.
Y una de las cosas que mayor perplejidad produce en la mujer en estos momentos es la manera como se ha facilitado el divorcio en Rusia.
De hecho, en virtud del decreto del Comisariado del Pueblo del 18 de diciembre de 1917, el divorcio ha dejado de ser un lujo accesible sólo a los ricos; desde ahora en adelante, la mujer trabajadora no tendrá que esperar meses, e incluso hasta años, para que sea fallada su petición de separación matrimonial que le dé derecho a independizarse de un marido borracho o brutal, acostumbrado a golpearla. Desde ahora en adelante el divorcio se podrá obtener amigablemente dentro del período de una o dos semanas todo lo más”.

En dicho artículo A. Kolontai realiza un estudio de la familia a través de la historia centrándose en el capitalismo y en el “trabajo asalariado de la mujer” En el capitalismo la mujer termina por entrar en el mercado de trabajo, pero esto no le libra del otras tareas como el “trabajo doméstico”:  la mujer casada, la madre que es obrera, suda sangre para cumplir con tres tareas que pesan al mismo tiempo sobre ella: disponer de las horas necesarias para el trabajo, lo mismo que hace su marido, en alguna industria o establecimiento comercial; consagrarse después, lo mejor posible, a los quehaceres domésticos, y, por último, cuidar de sus hijos…
Por tanto, nos encontramos con que la mujer se agota como consecuencia de esta triple e insoportable carga, que con frecuencia expresa con gritos de dolor y hace asomar lágrimas a sus ojos”.

En resumen, este pequeño folleto nos adentra en aquella lucha de mujeres socialistas que en la primera década del siglo XX en un mundo convulso y lleno de Barbaria con la 1 Guerra Mundial intentó asaltar los cielos. Una historia que la educación clasista y machista nos borra de los textos educativos. La historia de aquellas mujeres que supieron construir un mundo mejor en un país invadido por 50 países que en ningún momento quiso perdonar a esta Revolución Obrera que triunfo…. Otra cosa sería la decadencia que supuso la casta burocrática que terminaría con toda la vieja guardia Bolchevique y convirtió la Revolución en un “espejismo”

Javier Méndez-Vigo (post a publicar en lataberna.eu)


sábado, 24 de febrero de 2018

CLASES PASIVAS, CLASES ACTIVAS

Mis adorados Ancianos,  os quiero, os admiro, os amo. Hoy siembran las calles españolas de furia y de baba y de gritos y de ese ‘after shave’ de garrafón que gastan, grito, aúllo y miro las imágenes y las disfruto como en una película épica. Las permanentes recias con que esas señoras se adornan la cabeza son esculturas heroicas. Señoras que según el sistema no contribuyeron, como mi abuela, porque solo dedicaron su vida laboral a cocinar gratis, a limpiar los altillos gratis, a fregar el suelo gratis, a lavar la ropa gratis, a planchar la ropa gratis, a cuidar gratis. Señoras que convirtieron el amor, esa materia no monetizable, en trabajo santo y gratuito. Señoras que realizaron toda su vida cálculos matemáticos complejos, operaciones económicas que deberían sonrojar a los economistas lechuguinos.
Aprended de esas señoras a las que habéis condenado mil veces a la precariedad o la ruina y que hoy se levantan con sus maridos para exigiros lo que les corresponde y lo que nos corresponde a todos. Aprended de esas señoras que han soportado la carga que les colgasteis cuando los bancos nos estafaron. Aprended de los ancianos, que han salvado la vida de millones de familias españolas contra viento y mareos. Vosotros, que presumís de cuadrar las cuentas del mismo país que expoliáis, aprended de esas jodidas señoras cómo sobrevivir a la austeridad. Ellos consiguieron salvar a sus familias con una pensión minúscula. Son ellos quienes deberían ocupar los ministerios de Economía y Hacienda. Como no voy a sentir admiración por estos ancianos, si dentro de nada  yo seré uno de ellos, si la vida lo permite, pero estos ancianos  son mejores que yo. Estos viejos conocieron la posguerra. Trabajaron duro mientras vuestros padres iban en pantuflas, convirtieron la ruina en prosperidad, lucharon a brazo  partido para que España tuviera pensiones dignas y seguridad social y prestación por desempleo. Vosotros os atribuís el mérito. Ellos son los autores. Millones de ancianos vivos y muertos, con su trabajo ciego y constante. Ahora queréis cargaros su obra. Hoy sois mis héroes nos estáis dando a todos una lección de lucha que no tiene paragón.
España tiene uno de los mayores porcentajes de la población laboral con inestabilidad, con temporalidad indeseada y con dificultad para encontrar empleo indefinido (principales componentes de la definición de precariedad) en la UE. Este porcentaje es incluso mayor entre las mujeres trabajadoras, y también es el país donde el porcentaje de trabajadores y trabajadores en precario ha crecido más durante el período 2010-2015 (conocido como la Gran Recesión). Que el elevadísimo nivel de desempleo (de nuevo, uno de los más altos de la UE) va acompañado con uno de los porcentajes mayores de horas extras. Los trabajadores y trabajadoras españoles son los que hacen más horas extras, lo que afecta a su vida personal (lo que el informe define como “equilibrio entre vida personal y laboral”) En realidad solo en Grecia los trabajador@s y están en peor situación que los españoles, es decir, tienen jornadas de trabajo que se alargan todavía más allá de las horas acordadas. Es también importante subrayar que las mujeres trabajadoras incluso trabajan más horas extras que los hombres trabajadores. En este punto cabe señalar el bien conocido hecho entre salubristas de que las mujeres españolas son de las que tienen mayores enfermedades relacionadas con el estrés en la Unión Europea debido a su enorme sobrecarga entre la familia y el trabajo. Somos también uno de los países con peores condiciones laborales (después de Hungría y Chipre), que alcanzan su cenit en sectores como la agricultura y la construcción. Está compuesto por tres sub-dimensiones: intensidad del trabajo; autonomía del trabajo; y factores de riesgo físicos. España se encuentra a la cola en prácticamente cada uno de estos sub indicadores.
 La respuesta a esta pregunta no es difícil. Naturalmente que no hay solo una causa. Hay muchas causas que, por regla general, aparecen en las páginas económicas de los mayores medios de comunicación, en las pocas veces que estos problemas son tratados por tales medios. Pero las causas más importantes (que son las causas políticas y la distribución de poder dentro del país) no aparecen casi nunca en dichos medios. Y ello no es por casualidad. Tales causas permanecen ocultadas y silenciadas en esos medios pues la mayoría de ellos están controlados por los mismos grupos empresariales que forman parte de las élites económicas y financieras, las cuales, a través de la enorme influencia que tienen sobre los aparatos del Estado y las instituciones mal llamadas representativas, imponen y fuerzan a la población políticas públicas que promueven sus intereses en contra de los derechos de los trabajadores. En otras palabras, la clase empresarial (lo que antes se llamaba la clase capitalista, término que ahora no se utiliza porque parece un término “anticuado”) tiene en España mucho, pero que mucho mayor poder político y mediático que la clase trabajadora.
En realidad, es un signo de una enorme hipocresía que a la vez que sacralizan la Constitución, presentándose como los grandes patriotas, hayan estado proponiendo y aplicando políticas públicas que han dañado enormemente a las clases populares de este país, que constituyen la mayoría de la nación y de la patria. Si el concepto de patria incluye (como debería incluir) a la población que vive en su territorio, entonces está claro que tales partidos están utilizando el sentimiento patriótico para movilizar a la población para fines distintos y contrarios a los que indican, ocultando que son las políticas públicas neoliberales las que están violando el artículo 35.1 de la Constitución y el bienestar de las clases populares, componente central de la nación y de la patria.
Debíamos de tomar ejemplo de las “Clases Pasivas”. Hoy más que nunca nos están dando una lección de lucha en la calle, convirtiéndose en activos luchadores. De estos adorables ancianos nos han dado una bofetada sin mano con todo el derecho del mundo, pues hemos dejado perder lo que tanta sangre costo. 

domingo, 11 de febrero de 2018

EL CANSANCIO DEL PUEBLO

El pueblo está cansado del desgobierno, está cansado de llevar la crisis a sus espaldas. Por eso ante cualquier fiesta ya sean carnavales o de otra índole salen a la calle a divertirse, de dejar al lado la austeridad que le quien imponer, este desgobierno que legisla para el  IBEX35, no para el pueblo, aplicándole a este la “Ley del embudo” , la parte ancha para ellos, la estrecha para el resto de los ciudadanos.
Quieren hacer desaparece las pensiones públicas, en base a las declaraciones del Presidente del Gobierno .Los planes de pensiones han dejado definitivamente de estar vinculados a la jubilación de su titular y han pasado a convertirse en un producto de ahorro a caballo entre los fondos de inversión y los plazos fijos, según las nuevas normas que establece el decreto aprobado este pasado  viernes por el Consejo de Ministros, el cual, al mismo tiempo, mantiene las ventajas fiscales para sus propietarios.
La medida tiene varios beneficiarios: los bancos, ya que se convierten en un producto financiero más atractivo (con la marca “pensiones”) y por lo tanto susceptible de ayudarles a captar más liquidez; los ahorradores, que ganan poder de decisión y margen de maniobra, y el propio Estado, que abre una eventual vía de aumento de la recaudación tributaria a medio plazo al tiempo que estimula su plan b ante el desmantelamiento del sistema público de pensiones
Estas medias impuestas  y propuestas por los economistas asesores del gobierno que son los mismos que prestan sus servicios al IBEX35 (Banca y Oligopolios que viven de los presupuestos generales del Estado) tiene como consecuencia recortes en los estamentos más débiles de nuestra sociedad y hunden el modelo productivo del país. Parece que a ellos no les importa ya que viven de los presupuestos generales de estado y de sus concesiones, sin ningún peligro de pérdidas ya que el estado se las cubre y sus impuestos sobre los beneficios son bajos o sencillamente ninguno. No hablar de aumentar los ingresos les permite reducir salario y cotizaciones o sencillamente reducir directamente las cotizaciones, en todo caso trabajo más barato.  Hablar de reducir el gasto sí que les interesa mayor parte del pastel de los presupuestos generales para sus negocios ligados al Estado.  En España nuestro sistema de pensiones se basa directamente en el fruto del trabajo, las cotizaciones, es decir el salario ya que estas cotizaciones son parte del coste laboral y por tanto parte del salario, lo que llamamos salario diferido.  Es así porque desde la dictadura los impuestos desde los beneficios empresariales casi no han existido, ha sido desde la nómina en donde efectivamente se han recaudado los impuestos para crear y mantener la Seguridad Social, así hemos tenido un sistema que ha dado hasta más 500 mil millones de superávit (la mitad del PIB actual).
En los países que se ha tomado el ajuste de las pensiones como un problema de ingresos y no de gasto, como muchos economistas de nuestro país apoyan, se están dando avances importantes para mantener los sistemas públicos de pensiones y el crecimiento y sostenimiento del sistema productivo, bajando horas de trabajo y disminución de la edad de jubilación. En España la Reforma Laboral ha sido el mecanismo completamente contrario reduciendo los salarios, aumentando la precariedad y reduciendo drásticamente el derecho de los trabajadores en el mercado del trabajo al reducir sus derechos sindicales y de defensa ante la patronal. En otros países europeos que se han enfrentado al problema sobre la base de los ingresos y no del gasto el resultado está siendo distinto. En España es necesario subir los salarios como mínimo a lo que propone la UE de 1.080€ por 14 pagas, como medida de sacar de la zona de exclusión a cientos de miles de familias.
Deberíamos, pues, tener esto presente y privilegiar la lucha contra el capitalismo a todas las otras luchas… Sobre todo ante aquellas que no lo cuestionan y merman esfuerzos para luchar por lo que es hoy esencial: asegurar la continuidad de la aventura humana. Y no solo por ser obvia la necesidad vital de preservar la vida en el planeta y quizás en el cosmos, sino también la de cambiar nuestro actual modo de vida, fundado en la competición de unos contra otros, desde que la ley del más fuerte instituyó el “derecho de propiedad” a partir de “lo tuyo y lo mío”. Ese egoísmo individualista, motor del capitalismo, que ha permitido la apropiación y concentración del capital y el poder en unas pocas manos, la instauración de la relaciones de explotación y que, además de generar una enorme desigualdad social.
Y por todo esto que esta ocurriendo en el Estado Español, el pueblo no solo está cansado, está agotado de llevar sobre sus espaldas el sostenimiento de este País.

sábado, 27 de enero de 2018

SALARIOS Y POBREZA


Cuando comienzo es escribir estas líneas; en Benicarló está en pleno apogeo de la fiesta de la alcachofa. Reunión del Gobierno Valenciano en nuestra ciudad (Seminario de Invierno). Declaración Institucional de hacerse cargo la Generalitat del conservatorio que pasara de ser municipal a pertenecer a la Generalitat y por siguiente será público. Después de veinte años que se hizo el primer anuncio de asumir el conservatorio por parte de la Generalitat, es una gran noticia y un triunfo a para el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Benicarló. Con el ahorro conseguido, espero y confió que sea dedicado para los más desfavorecidos de nuestra población.
Imponerle a la humanidad el “sentido común” de esa inmensa minoría que es la burguesía, es un sinsentido descomunal que reina a sus anchas en un mundo donde: “La súper concentración de riqueza, imparable. Indica que la desigualdad social es una traba para eliminar la pobreza en el mundo. Ese “sentido común” hegemónico también sirve para inducir aberraciones jurídicas y no pocas “leyes” oligarcas se fincan en la premisa de no molestar a los paladines de la “propiedad privada”, no inmiscuirse con sus libros contables, no saber cómo se manejan las finanzas ni los presupuestos y, desde luego, santificar el uso de la “fuerza armada” contra todo aquello que le quite el sueño a los patrones. Hay que ver la retahíla de leyes, reglamentos y códigos inventados para mantener la “estabilidad” del sistema, para dar “seguridad” y predictibilidad a statu quo, para que no se toque la riqueza de los gerentes, empresariales o gubernamentales ni con el “pétalo de una rosa”. Como harían “los países serios”, si existieran.
Por un lado, la llamada “recuperación económica” encuentra sus límites en un marco internacional de cierta recuperación pero sin perspectivas a mediano plazo (con baja inversión, bajo crecimiento del comercio internacional y de la productividad, y burbujas financieras que están en niveles “pre-crisis”). Pero al mismo tiempo sigue descansando sobre los hombros de la clase trabajadora y los sectores populares, en forma de desempleo de masas, precariedad, deflación salarial y desmantelamiento de servicios públicos y otros derechos como las pensiones. Una ampliación de la miseria que golpea en especial a la juventud, las mujeres y los inmigrantes. Por el otro, las grandes demandas democráticas que se plantearon del 15M en adelante, como el rechazo a la “casta política” y su corrupción, a la Corona y en general a esta democracia para ricos, siguen vigentes.
La teoría del trickel-down (literalmente «goteo hacia abajo») tiene su origen en una vieja idea del filósofo y sociólogo alemán Georg Simmel, quien en 1904 entendió que la moda se difunde conforme a un proceso de transferencia de la forma de vestir y de los gustos desde las clases más altas a las más bajas según procesos de imitación y diferenciación; igual que el fenómeno físico del goteo, desde arriba hacia abajo. Ochenta años después la metáfora se trasladó al campo de la economía, dando lugar a la tesis del «goteo» o «derrame», según la cual sólo el crecimiento económico puede erradicar la pobreza.
El estancamiento de los salarios acompañado de un aumento de las horas trabajadas, que forma parte de este aciago cuadro, se inicia en los EEUU de Norteamérica en los años setenta; ha sido la eclosión del consumo a crédito –que ha alcanzado categoría de institución universalmente imprescindible en todos los así llamados países desarrollados– la que lo ha disimulado a cambio –eso sí– del incremento notable de la deuda de los hogares, fenómeno que dicho sea de paso forma parte del crecimiento monumental del sector financiero de la economía, y que acontece a escala mundial en detrimento del sector productivo.
Un endiablado nuevo rompecabezas social para los sindicatos y los partidos de la izquierda que en buena medida explica la crisis de sus propuestas políticas. Si centramos nuestra atención en España, a partir de 2013 nuestro país disfruta de un sostenido crecimiento del PIB y de una revalorización del capital en acciones al mismo tiempo que se observa un triple fenómeno que señalan los profesores Ariño y Romero: «una caída brusca de la remuneración de los asalariados, que se manifiesta en el crecimiento de la categoría de 0 a 1 SMI [salario mínimo interprofesional], territorio claro de la precariedad y la temporalidad; un incremento de los salarios que cobran los grupos más altos, muy especialmente los que perciben por encima de 5 SMI, y en consecuencia, un distanciamiento salarial entre quienes se sitúan en el tramo de 0-0,5 SMI y los que perciben más de 10 SMI». O sea, más divergencia, más desigualdad, más injusticia.
Como estamos viendo, el rico cada día es más y el pobre cada día también es más pobre y explotado.
Soluciones hay: Tasa Tobin, Renta básica universal, Impuestos a los depósitos bancarios de más de doscientos mil euros que no se muevan…

jueves, 11 de enero de 2018

AÑO NUEVO, VIDA VIEJA


Ya hemos pasado las navidades y los reyes, hemos empezado la siguiente cuesta de enero, como cada año que lo único que cambia es el escribir la fecha. Pues la realidad que nos acontece es la misma que ocurría en enero de 2017. Digo la misma perdón me he equivocado, estamos peor. Este año pasado se han perdido ocho millones de horas de trabajo. Se ha firmado más de veinte millones de contratos de los cuales solo un millón novecientos mil aproximadamente, son indefinidos. La mayoría de contratos firmados son contratos basura, contratos de una semana, o por horas o en el mejor de los casos por algunos meses.  (Y un Presidente de este  gobierno nos felicita el año 2018 diciendo “Feliz 2016”)
De otro lado “nuestro entrañable gobierno” a los pensionistas le subirán el 0,25% y a los funcionarios el 1,5% eso si siempre y cuando le aprueben sus presupuestos en las Cortes.
Os habéis puesto a pensar que en Benicarló, con un alto porcentaje de jubilado del sector agrario, cuyas pensiones máximas oscilan de 600 a 800€.
 Por desgracia, no hemos salido de la crisis por más veces que lo repitan en sus medios de propaganda que son las TV. Sabemos lo suficiente sobre lo tremendamente injusto y negativo del hoy en España: sobre desempleo insostenible en adultos y jóvenes; sobre emigrantes forzosos (más de dos millones trescientos mil), pensionistas pobres, investigadores en precario, fracaso en educación, bajos salarios y trabajadores pobres neo esclavos, contratos basura, insuficientes ayudas sociales, escasos recursos contra la violencia machista y otros asuntos de interés público resueltos siempre en contra nuestra.
Y mirar según el Consejo Económico y Social, 422.600 hogares vivían gracias a la pensión de los abuelos con ingresos medios de 840 € y que a pesar de su exigüidad, constituía hasta hoy el último salvavidas de los restos del naufragio económico español, pero teniendo en cuenta que se ha establecido por Ley un mínimo incremento de las pensiones de un 0,25 %, el colchón familiar verá reducido su grosor y se elevará el riesgo de pobreza y fractura social. Así, según el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”, se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década. En la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 27% de la población y afectaría ya a casi 13 millones de personas) y según Cáritas tres millones de personas vivirían ya en situación de “pobreza severa” (menos de 307 euros al mes) mientras el número de millonarios en España habría aumentado un 13% en el último año según datos de Eurostat, con lo que se está agudizando de forma vertiginosa una fractura social de resultados impredecibles.
Fuera aparte del caos circulatorio, cuando cae una nevada y más en una autopista de pago, no nos podemos olvidar de la pobreza energética que afecta a la mayoría de este Estado, donde se enriquecen unos pocos a cuenta de las desdichas de la gran mayoría.
Muchos podríamos pensar que ahora que les dio por eso de hacerse abanderados del constitucionalismo harían cumplir la Constitución del 78 y exigirían aquello que aparece en su Título VIII, artículo 128:
“1.Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.
2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general.”
 A mí personalmente me da la impresión que la opción de la nacionalización, no solo legítima, sino como a todos los españoles de bien gusta, legal y constitucional vaya a aplicarse. Lo máximo fue la ley Catalana que exigía una consulta previa a Asuntos sociales antes del corte de suministro,  pero tras el recurso de la propia Endesa, los jueces anularon dicha ley en diciembre de 2016.

Un principio de solución sería “la Tasa Tobin” y pagar el estado la Renta Básica a toda la ciudadanía. 

sábado, 2 de diciembre de 2017

DOLOR Y EXCLUSIÖN

El capitalismo nos mandata a tener desconfianza de los demás, de los mundos comunitarios y colectivistas. Pues esto les conviene para seguir manteniendo sus minorías privilegiadas y las jerarquías de unos sobre otros, esta falsa idea de búsqueda de la felicidad, lo que se impone día a día, sobre todo en estos pueblos devastados por los efectos perversos del capitalismo, es el dolor. Sí, el dolor es lo más real. El dolor de los más pobres y marginados. De las más pobres y marginadas. De las niñas y los niños a quienes se les arrebata su derecho de soñar. Quienes cargan en sus espaldas con la mierda generada por los de arriba son los pobres, siempre son los pobres. Los de arriba generan guerras de pobres contra pobres, inyectan la ideología de querer ser como el opresor, con sus valores egoístas e individualistas, con estas condiciones nos encontramos con un informe de la CE.
El Informe que la semana pasada presentó la Comisión Europea sobre Empleo incluía un apartado sobre pobreza en la UE que pone los pelos de punta. A pesar de una leve mejoría general, los indicadores utilizados ponen de manifiesto que el ascensor social sigue averiado y sin fecha prevista de recuperación y que “lo social” mismo se ha convertido en un lodazal que empuja a la ferocidad para salvarse de la quema. Muy pocos y pocas de los que cayeron en el pozo de la pobreza o la exclusión a resultas de la crisis del 2008 han recuperado la situación anterior. Entre los datos escalofriantes constan los siguientes:
 1) A pesar de una disminución en el número de personas expuestas al riesgo de pobreza o de exclusión social, la proporción sigue en ritmos críticos o severos en algunos países. Más de un tercio de la población en Bulgaria, Rumania y Grecia (situaciones críticas) estaba considerada como expuesta, con un marcado aumento para Rumanía en 2016. Esta proporción era también notablemente superior a la media de la Unión en Italia, Lituania, Letonia, España, Croacia y Chipre. En una perspectiva de largo plazo, una sensible bajada en relación a 2009 se ha observado en Letonia, Polonia, Bulgaria y Rumania, mientras que el riesgo de pobreza o exclusión social es claramente más elevado en Grecia, Italia, Chipre y España:
 2) La parte de la población de la UE amenazada de pobreza monetaria se ha estabilizado en 2015 y 2016. A nivel de los estados miembros la tasa ha disminuido o permanece estable en 17 estados miembros. En los otros países, las alzas más importantes (alrededor de un punto o más) se han observado en Luxemburgo, Países Bajos (ambos países conservan riesgos de pobreza relativamente débiles), en Italia y en Bulgaria. Si se examinan los niveles, los estados miembros que presentan una mayor proporción de población en riesgo son Rumania, Bulgaria y España (22% o más). Entre tantas otras cosas más, el Informe destaca que el riesgo de pobreza se incrementa sustancialmente entre las personas con trabajo autónomo y con contratos atípicos.
Este que es nuestro país de fábula se lleva todas las collejas en este campo. Absolutos campeones de las peores lacras del capitalismo senil y cutre que gobierna nuestro país. Nótese que también en esto de los modelos de capitalismo hay sus diferencias y, mire usted por donde, nos ha tocado convivir entre la caspa del casino del pueblo y la gomina de los nuevos tiburones cosmopolitas.
La conclusión más evidente de los datos que hemos mostrado hablan de un crecimiento desconocido de la desigualdad entre países y en el interior de los mismos; de que el crecimiento económico que ha comenzado a vivirse en las economías europeas desde 2014 no consigue revertir la tendencia a un incremento de las diferencias sociales; que tiene un impacto muy limitado para conseguir sacar a la población empobrecida durante la crisis de su situación de exclusión; que aprovecha de manera muy desigual a los distintos sectores sociales concentrándose en la parte alta de la escala social los mayores beneficiarios del mismo; que la “normalización” y extensión de lo que hasta ahora eran trabajos atípicos pone de relieve que el problema de fondo se encuentra en el modelo económico dominante; y que el empleo no es ya una fuente de integración y promoción social: el crecimiento de los “trabajadores pobres” (casi un 14% en España) muestra esa dimensión brutal de un sistema económico basado en el expolio y la privación. Hoy resulta difícil imaginar una sociedad democrática que coexista con elevados niveles de desigualdad. La crisis y la salida a la misma ha construido un sistema de exclusión estructural: cada vez menos personas están llamadas a pertenecer a la categoría de “integrados”, esa que era una aspiración plausible hasta hace no tanto. En España poco más de un tercio de la población puede situarse en niveles de integración plena. El resto pena entre la integración precaria y niveles severos de exclusión. Nuestra querencia por la igualdad y el sufrimiento social producido por la crisis ha incrementado –dicen las encuestas- nuestra empatía y nuestra preocupación por los otros. Hoy no podemos perder de vista esta situación, la cólera de los excluidos puede manifestarse de muy diferentes maneras y la característica más señalada de nuestros tiempos es la incertidumbre.