domingo, 22 de octubre de 2017

EL ESPAÑOL Y EL VOTO


 La derecha política de España se ha adueñado de la idea nacional, un “buen español” debe ser fiel seguidor de las tradiciones, por supuesto se debe identificar con la religión mayoritaria, aunque no la practique, sentirse orgulloso de la historia (aunque en ocasiones sea una contradicción) o al menos de la historia oficial. Pero dentro de la historia de España se excluye los ocho siglos de Al-andalus, la multitud de regiones celtíberas previas, etc. Solo cuenta como historia la mal llamada reconquista, cuando es imposible entender la actualidad sin el pasado musulmán, visigodo, romano, íbero… hoy somos una suma de todas esas personas. Al final he llegado a la conclusión de que existen 47 millones de formas de ser un buen español, una por cada persona que vivimos entre las fronteras de lo que hoy se llama España. Nos regimos por unas leyes que hay que cumplir, intentar no hacer daño a los demás y vivir en paz, no hay más, cada uno sentimos nuestra identidad de una forma distinta. Ser español, al fin y al cabo, es una identidad administrativa, provocada por una serie de casualidades que ha hecho que estemos registrados como tales. Unos lo llevan con orgullo, otros con pesar, para unos es importante y a otros les da igual. Lo fundamental, a mi entender, es no imponer nuestra forma de ver nuestra identidad a los demás, imponerla es la base del “nacionalismo”. Es evidente que en la actualidad, la identidad nacional puede ser un foco de conflicto, ya que cada uno identifica su sentimiento nacional con su propia personalidad. Desde hace bastantes días haciéndome la siguiente pregunta ¿Cómo se podría definir a un buen español? Como no he sido capaz de contestarme de manera certera a esta pregunta he preguntado a muchos de mis amigos y conocidos  sobre qué es ser español. Qué características tiene que tener un buen español. Inicialmente las respuestas que obtuve me generaron aún más duda, ya que unos respondían, que un buen español, debe tener la nacionalidad española, estar orgulloso de nuestra historia y defender nuestras tradiciones. Esto me generó las siguientes dudas: Una persona de Argelia que tiene la nacionalidad española, ¿es vista como un español más por el resto de nuestra sociedad? A todas luces no.
 Un español debería de saber el significado de “votar”. La democracia se debe valorar, en consecuencia, como un sistema que se desarrolla en un campo que concede a los individuos una suerte de libertad de movimientos concretos, cierto, pero cuyos bordes y fronteras delimitados de inicio y en un estado de semi-sombra inconsciente para los sujetos que se hallan dentro de él, no resultan ser las piezas de mayor compatibilidad en este, que podríamos llamar, puzles de carácter lógico. ¿A dónde podríamos llegar, finalmente, con todas estas reflexiones? ¿A concluir que la democracia es un sistema político con grietas en sus mecanismos internos? ¿A concluir que la democracia requiere de una entidad externa, ya sea la Monarquía o República, un dictador, un sabio, una élite o grupos de élites, que se sitúe por encima de ella? ¿Qué resolvemos con la proposición de votar más, cuando se trata de volver a decidir sobre lo mismo una vez más, cuando ninguno de los resultados posibles satisfará o resolverá nada que no se hubiera podido resolver ya dentro del terreno delimitado de juego? ¿En qué queda convertida entonces la democracia? ¿En un sistema inútil, en una dictadura encubierta, en un trámite farragoso que nos molesta? Votemos, votemos, votemos. Votemos para decidir qué es lo que votaremos. Votemos nuevamente para resolver la catástrofe que resultó de la votación anterior.
 Votemos para que la política es el arte de trastocar las verdades y restarle luz, engañifa altanera y soez. El sistema está codificado para mentir, y mentir a lo sumo. Según ellos, los pueblos tienen que seguir dejándose arrastrar por la patraña de las ideologías, para que así, ellos que están en la sombra se sigan siendo del control de sus mentes y toma de decisiones.

 Los pueblos tienen que despertar, uno de los grandes logros de la manipulación y el control es, justamente la acción del voto, al hacerlo estamos legitimando a unos lobos que se visten de ovejas, y les damos las herramientas para que nos controlen y nos mientan a placer

sábado, 21 de octubre de 2017

EL PROBLEMA CATALÁN Y LA DEMOCRACIA











La emancipación nacional es una de las reivindicaciones de la democracia, y por eso el proletariado no puede desentenderse. La emancipación nacional, las otras conquistas de la democracia, nada más se puede conseguir por la acción de las grandes masas populares dirigidas e impulsadas por el proletariado” [Andreu Nin, Tesis sobre las nacionalidades]

Después del 1O nada será como antes. La crisis política ha estallado y de nuevo por el “problema nacional”. Un problema que la Península Ibérica lleva arrastrado desde el siglo pasado. Fracasó el intento en la 2 República y de nuevo en el primer tercio del siglo XXI pone en solfa todo el sistema constitucional. Pero es que, además, un proceso iniciado por la burguesía catalana ha dado un salto cualitativo y lo ha hecho en el mismo momento en el que las masas han entrado en escena. Todo el edificio constitucional está en el limbo que sólo un nuevo pacto puede sacar del atolladero.

¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo ha sido posible que después de cuarenta años el armazón constitucional haya recibido esta tormenta? Sólo desde la historia, solo desde la lucha y el conflicto social podemos hacernos una idea y entenderlo. Un armazón constitucional que se pacta entre los diversos actores políticos que surgieron en el transcurso de la salida del Régimen de la Dictadura. 

Jaime Pastor analiza y describe perfectamente cómo se llegó a la Constitución. Como el PCE y el PSOE (partidarios del derecho a la autodeterminación defensores de la “realidad plurinacional) van cediendo hasta aceptar el actual Estado de las Autonomías. Pero no sólo esto. El que escribe no puede olvidar lo que ocurrió en el País Valenciano cuando siendo presidente pre-autonómico se luchaba por la vía del 151 para tener autonomía plena. Y como poco después el PresidenteAlbiñanacae junto al SG Joan Pastor. El Gobierno Valenciano cayó en manos de la UCD, después llegaría el pacto entre Abril Maltorelly Alfonso Guerra. A partir de dicho pacto se instauran todos los símbolos de nuestra Comunidad y se abraza la vía del 143.

Por tanto, la Constitución del 78 se asienta después de determinadas luchas y cesiones en la que gana la derecha que provenía del franquismo. Y aquí hay que decir que el 155 aparece con un solo objetivo:  frenar a las dos nacionalidades históricas de Cataluña y Euskadi. Ambas (los nacionalistas) tiene el objetivo de federarse con Euskadi Norte y con ElsPaisosCatalans. Frenar era y es fundamental para el Estado Español. Por eso, como remate, se deja de lado la plurinacionalidad, que defendían los dos partidos de la Izquierda y se introduce el artículo 2 que defiende la indisoluble unidad de España como única Nación. Esto en la práctica es una falacia ya que las reivindicaciones continuarían.

Es verdad que la Constitución del 78 ha servido para estabilizar el Estado. Es verdad que ha servido para viviéramos 40 años de democracia. Otra cosa sería discutir la calidad o precariedad de la misma. Con esto estamos afirmando que la Constitución, como cualquier ley hecha por los hombres no es eterna ni inviolable. Una Constitución siempre es histórica y su continuidad va a depender del consenso alcanzado, que depende en última instancia de la lucha de clases.

Han pasado 40 años y en estos años han cambiado muchos las cosas. Por encauzar la situación: ¿dónde están los derechos sociales instituidos en dicha Constitución? ¿dónde quedan las libertades? No quiero irme muy lejos. Pero de nuevo como explico en otros artículos aparece una palabra: Austeridad.

Al estalla la crisis de 2007 y luego el rescate bancario el PSOE y el PP realizan una reforma constitucional exprés reformando el 135 y aceptando las reglas de Bruselas. A partir de este hecho la burguesía recorta derechos y libertades, pero no solo el Estado. CiU fue uno de los que más afianzaron los recortes de la Sanidad y la Educación en Cataluña. A uno no se le va de la mente las cargas policiales de los Mossos en las acampadas del 15M o contra los de la PAH

Pero tampoco hay que olvidarse que durante el primer gobierno de ZPse aprueba en el Parlament (siendo Presidente Pascual Maragall) un nuevo Estatuto de Autonomía aprobado mayoritariamente. Dicho Estatuto es enviado a las Cortes de España donde también es aprobado. El papel del PP (que había votado en contra) recogiendo firmas y llevando el Estatuto al TC es importante para entender nuestra historia. 

El 28 de Junio de 2010 el TC se carga dicho Estatuto. Lo que produciría una crisis en el PSC. Desde entonces Cataluña se ha movido con un Estatuto que no desea. Durante toda esta época el gobierno del PP no ha hecho caso a las demandas de la Autonomía. Pero Rajoy no es un bombero sino otra cosa. Se me podrá decir que ha sido elegido democráticamente. También lo ha sido Puigdemon y todo su gobierno

Se ha producido un choque de trenes entre un gobierno imputado y un gobierno corrupto basado en el 3%. Y en esta lucha entre dos burguesías – la española y la catalana- se encuentra el pueblo y las clases populares. 

El Gobierno tendrá el control absoluto del Parlament, intervención de TV3 y de los Mossos. Y nos dicen que con esto se están respetando las libertades y los derechos. Sin embargo, inmediatamente afirman que el funcionario que no haga caso no cobrará su salario. La deriva es autoritaria y de excepcionalidad tiene muy poco, cuando se habla como mínimo de 6 meses. El Gobierno limita el Poder del Parlament. Es decir que el Parlament queda esclavizado, se convierte en subsidiario del Estado. Y todo esto “bendecido por el Borbon”. ¡Con lo que siempre han representado los Borbones para Cataluña y el País Valenciano!

Desde la perspectiva marxista no podemos decir otra cosa que la Aplicación extrema del 155 es un ataque no sólo a la Democracia del pueblo catalán, sino a la Democracia de todos los pueblos de España. 

El Estado español comenzó con el 135 al que le siguió la Ley de la Mordaza, para acabar con el ataque al pueblo catalán. La razón del Estado nunca puede estar por encima de la democracia, teniendo siempre en cuenta que la Constitución nunca puede ser eterna, que como cualquier ley hecha por los hombres es histórica. Errores democráticos: Si. Pero por todas partes, por parte de una derecha pseudofranquista que llevó al Constitucional el último Estatuto aprobado mayoritariamente por el Parlament. Y de una burguesía catalana que acorralada por el 3% y sin ser independentista ha abierto la compuerta donde han lanzado al pueblo catalán para esconder los problemas reales de las clases populares. Choque de trenes de burguesías que han declarado la mayor crisis del Estado. Un proyecto Nacionalista de independencia todavía hegemonizado por la burguesía corrupta….

Javier Méndez-Vigo
  Artículo a publicar en lataberna.eu
 

domingo, 8 de octubre de 2017

EE.UU y la desmembración de EUROPA


¿Le interesa a EE.UU una balcanización de Europa? Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland dijo en la Fox: “la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, no llegarán a tiempo para salvar a los países periféricos y consideró la posibilidad de que “dichos países abandonen el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.
La hipotética exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el finiquito de la Eurozona pues el resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre), seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y deberán retornar a sus monedas nacionales, sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas y la regresión a niveles de renta propias de la década de los 70, con el consiguiente efecto demoledor en los mercados bursátiles. Así, asistiremos a la reconversión de la actual Eurozona en la Europa de los Siete ( Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Luxemburgo y Austria), quedando el resto de países europeos periféricos (Portugal, España, Irlanda, Grecia, Eslovenia, Malta y Chipre), gravitando en sus anillos orbitales y viéndose obligados a retornar a sus monedas nacionales , sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas, regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 e inicio del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica.
El resto de países del centro y este de Europa, (integrantes de la llamada Europa emergente), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas , aumentar espectacularmente su Deudas externa y sufrir alarmantes problemas de liquidez y asimismo, deberán retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa
Las fuerzas centrífugas presentes en el escenario europeo habrían provocado el auge de movimientos independentistas del que Escocia sería paradigma de dicho movimiento y alumno aventajado tras el referéndum celebrado para decidir sobre la permanencia o no de dicha nación en Gran Bretaña. El profesor James Mitchell, responsable de la escuela de Gobierno y Política Pública de la Universidad de Strathclyde (Glasgow, Escocia), explica que las razones de un pueblo para querer su independencia “radican en el fracaso de sus respectivos Estados, pues las naciones subestatales se sienten ninguneadas”.pero según la actual doctrina imperante en Bruselas, “un Estado resultante de un movimiento secesionista perdería su condición de miembro de pleno derecho de la zona euro y habría de comenzar el proceso de readmisión”, lo que en la práctica imposibilita la secesión. Sin embargo, tras el Brexit , asistiremos a una progresiva disolución de la actual UE como ente político, momento que será aprovechado por las actuales naciones sub-estatales europeas (Escocia, Flandes, Bretaña, Alsacia, Córcega, Cataluña, País Vasco, Galicia, Padania, Tirol del Sur, Irlanda del Norte, Cornualles e Isla de Man) para conseguir la desconexión y provocar la aparición de un nuevo mapa geopolítico europeo en el horizonte del 2.020, con lo que se habría conseguido el objetivo de EEUU de balcanizar Europa para convertir a la Vieja Europa en un mero vasallo.
En cuanto a nosotros dentro del Estado Español. Un estado que decide recortar en campos como: la investigación, dando muecas de conservadurismo e inmovilización en progresar como país, para seguir siendo un esclavo del FMI, de la Unión Europea y del tío Sam, sin ningún plan de rumbo ni objetivos propios; en educación,  para poder seguir disfrutando de un pueblo donde el libro más vendido es el de Belén Esteban y la preocupación más grande para reflexionar es a quién votar como ganador en Gran Hermano, oprimiendo las mentes abiertas, ideas nuevas y  visiones de futuro diferentes  que se plantea la juventud combativa, que aún sueña con justicia social en este país y persigue la utopía de manera incansable. Todos estos recortes, sólo tienen como finalidad la financiación de fiestas privadas, cenas con facturas de más de 50.000€, yates, servicios en lugares de alternes, campos de golf. Seguiremos siendo un fiel vasallo de EE.UU

viernes, 22 de septiembre de 2017

Reflexión

Hoy me toca hacer una reflexión profunda, sobre los hechos que están ocurriendo en Cataluña. Si el Gobierno Catalán supone que la Unión Europea lo tiene que salvar y defender ante el Gobierno del Estado Español, es una postura totalmente infantilita.  La simple y cruda realidad es que a la Unión Europea no le impresionan mucho los referéndums ni los movimientos populares. Con el intento de referéndum catalán el asunto tiene pocos secretos. La UE nunca se pondrá del lado de las aspiraciones populares, incluso si estas estuvieran unidas al 80% y dirigidas por políticos hábiles, lo que no es el caso. Dejando de lado el consensuado divorcio checoslovaco, que no contradijo ningún interés esencial, la actitud de la UE hacia los separatismos ha venido siempre guiada por el mismo norte: favoreció la independencia de Kosovo, incluso militarmente, pero se opuso a otros separatismos en Abjasia, Osetia o en Crimea.
El problema catalán no es más que un juego de élites, una manipulación de la ciudadanía por dos grandes familias burguesas que ha estado utilizándose la una a la otra desde hace décadas. En esta perspectiva la escalada de tensión entre Madrid y Barcelona no respondía más que a la utilización de los desfalcos del adversario para ocultar los propios, mientras que, a la vez, ambas partes pactaban así les convenían o lo tenían por necesario
Las dimensiones. La amenaza de detener y perseguir penalmente más de 700 alcaldes, aunque sólo sea por la cifra, asusta. La segunda, las personas afectadas por esta represión. Los últimos años anarquistas, sindicalistas, miembros de la izquierda independentista y militantes de lo que hasta hace poco se denominaban movimientos sociales alternativos hemos afrontado procesos penales e, incluso, periodos de prisión. Actualmente, esta represión afecta a gente que hasta ahora era “normal”, en términos del propio sistema. De hecho, todavía diría más, se dirige preferentemente de momento a cargos electos, miembros de las propias instituciones (que, curiosamente, a menudo nos han reprimido). Es decir, la represión del estado se ha girado contra quien, hasta hace poco, nunca habría esperado ser víctima. Y esto, mis vecinos y vecinas y compañeros y compañeras de trabajo lo perciben. En cierta medida, que se persiguiera a un militante social, con cabellos largos, pendientes y “pintas” entraba dentro de la normalidad, dentro de aquel “se lo han buscado”. Ahora, en cambio, la situación sorprende. Y sitúa al propio sistema institucional en una profunda pérdida de credibilidad. Si lo que pasa no es lógico (dentro de la lógica que el propio sistema político nos había vendido hasta hace poco).
Algunos militantes de movimientos sociales nos encontramos en una situación que no acabamos de saber muy bien cómo resolver. Por un lado, no nos convence demasiado eso de construir a una república sin mayores detalles. Preferíamos un compromiso más explícito con la revolución social de esta ruptura con el Estado español. Por otra o, y quizás todavía más importante, nos desagrada ver como este proceso de aparente ruptura se ha construido como un choque entre legalidades (española versus catalana) y se deja la iniciativa a los respectivos gobiernos, declaraciones parlamentarias y mecanismos institucionales. Todo ello en medio de una población que, básicamente reducida a un rol de espectadores, se nos mantiene quieta en nuestras respectivas casas. Es decir, que el supuesto poder de decidir se reduce, una vez más, a depositar puntualmente una papeleta en una urna. Y nada más. Una cosa y la otra nos alejan de comprometernos activamente con lo que está pasando en torno a la convocatoria de referéndum del día 1 de octubre. Y no porque no creamos en la necesidad de auto determinarnos como pueblo, sino porque tenemos serias dudas de que esta sea una vía real para hacerlo. Personalmente, no puedo ni quiero cerrar los ojos. Un estado, con su fuerza, pone en marcha un aparato represivo de unas dimensiones descomunales. Normaliza los registros por parte de policías tantos estales como autonómicas. Y que jueces y fiscales dicten lo que se puede y no se puede hacer.  Un nuevo recorte de derechos. Lisa y llanamente. Unos y otros como siempre hace la burguesía, manipular al pueblo.

sábado, 9 de septiembre de 2017

GARANTIAS



Las garantías no son instrumentos técnicos y neutrales, son instrumentos ideológicos en disputa que operan en el seno de las contradicciones democráticas y sociales, al hablarse de la falta de garantías del referéndum, se combinan dos aspectos: en primer lugar, se afirma que no existen garantías en un sentido procedimental de las mismas; esto es que no existirían garantías de que se puedan abrir todos los colegios electorales, de que todas las personas puedan votar libremente, de una campaña electoral en igualdad de condiciones, etc. Y, en segundo lugar, lo anterior se combina afirmando que tampoco hay garantías en un sentido sustantivo de las mismas; esto es, que el proceso no garantiza que a su fin se protejan los derechos a las mayorías sociales, sino más bien lo contrario. Al ser, supuestamente, un proceso dirigido por la burguesía neoliberal catalana, se acabaría imponiendo un régimen de desmantelamiento de servicios y derechos sociales más salvaje que el actual. Por mucho que la CUP defienda dicho proyecto, está contraviniendo su propia ideología de lucha de clase. La visión primaria conservadora ha presentado, históricamente, el Derecho como algo desvinculado de la moral, como si éste fuera algo fuera de  la historia fruto de una trascendente visión compartida en la comunidad, ajeno de las personas que lo redactan e interpretan y de la coyuntura social en que lo hacen. El Derecho encontraría en sí mismo su propio fundamento, sería universal, neutral, técnico, incuestionable y por tanto, debe respetarse y cumplirse. La razón por la cual la burguesía construye tal visión del Derecho y las garantías es obvia: si uno tiene el monopolio de determinar las normas de una sociedad y de los instrumentos para garantizar su realización o no, tiene el control de la misma. Y si, además, es capaz de hacer pensar a la gente que solo hay un único derecho neutral y unas únicas garantías para hacerlo efectivo, las del Poder, elimina la posibilidad en los ciudadanos de ampliar los márgenes de lo pensable política, económica y socialmente fuera de las fronteras de su dominio.
La izquierda ha tenido, tradicionalmente, una concepción pluralista del Derecho y las garantías. La legalidad y la seguridad jurídica no es algo a defender por sí mismo y que no se pueda transgredir, como si el Derecho fuera algo separado de la moral y que no dependiera de las personas. Toda Constitución y ley son creadas por legisladores e interpretadas por jueces con una ideología determinada en una coyuntura determinada, que son defendibles en aquellas partes que, de acuerdo con los principios éticos de democracia y dignidad humana, sean justos, pero que en sus otras partes injustas no son defendibles sino atacables. Lo mismo que el derecho es un campo de batalla, las garantías también lo serán. Las garantías no son instrumentos técnicos y neutrales, son también instrumentos ideológicos en disputa que operan en el seno de las contradicciones democráticas y sociales. El argumento de que el proceso autodeterminación no es más que una estrategia de la burguesía catalana, secundada por un pueblo sin autonomía, como cortina de humo de la corrupción, y por tanto su fin se dirige no a garantizar sustantivamente los derechos de las clases populares sino a su desmantelamiento. 
Ni las instituciones y el Derecho son objetos pasivos que son usados por el presidente de un gobierno cuando quiera para lograr los fines que quiera. Ni la sociedad es un ente sin autonomía que secunda ciegamente la estrategia del Gobierno. La compleja articulación de los diversos aparatos institucionales y de sus ramas, con mayorías y minorías distintas en el interior de cada uno de ellos, así como la movilización popular y su presión sobre el Poder, supone que el hecho de que un partido de derechas tenga la presidencia del gobierno no implica que pueda controlar el contenido de todas las leyes que se emiten.
Para que “la sangre no llegara al rio” lo único coherente seria que el pueblo catalán, pudiera celebrar un referéndum con toda la garantía legal y autorizada por el Estado Español, sin injerencias de ningún tipo.  Una alternativa real hoy sería una España formada por Estados Federales. Y estas tendrían todas las garantías.
José María Domínguez

martes, 22 de agosto de 2017

LOS CRUZADOS

La ofensiva para construir el relato que asocia yihadismo y proceso continuará. Aquí va un ejemplo, digamos “neutral”. Este sábado, Deutsche Welle publica dos crónicas en esa línea. En una, el mensaje es que a los musulmanes de Catalunya les cuesta integrarse porque sufren un “conflicto de identidades” entre ser catalanes o españoles. ¿Este “problema”, que no es privativo de los musulmanes, motiva a alguien a atropellar a gente indiscriminadamente en La Rambla de Barcelona? ¿Explican el “conflicto identitario” los atentados de Niza, Londres o Estocolmo? ¿Cómo conjugarlo con el hecho de que la mayoría de los terroristas de Barcelona y Cambrils tienen pasaporte marroquí? Todo es más complicado. El otro mensaje es que “Catalunya necesita a España”, para combatir el terrorismo. Se atribuye un supuesto mayor nivel de inseguridad en Catalunya al multiculturalismo que atraviesa la política de acogida de la Generalitat y su resistencia a construir mezquitas, además de la desconexión de los Mossos d’Esquadra de la policía española en tareas antiterroristas. Son los mismos Mossos que han evitado una segunda masacre en Cambrils y han matado o detenido a 12 de los 13 terroristas implicados. Una prueba del sentido común de la ciudadanía catalana es que en la concentración de Plaça de Catalunya no había esteladas. Se puede comprobar en cualquier fotografía y vídeo del acontecimiento. Ni se gritó contra el Rey o Rajoy, ni se hicieron recorrer consignas independentistas. La gente sabe de qué va. No va del proceso. Difícilmente se dejarían utilizar. El movimiento independentista podía haberse aprovechado, como hizo con la huelga de El Prat. Nada. No lo hizo. Es la lucha contra el terror aquí no cabe ningún sentimiento independentista, más cuando toda Europa padece  de la misma endemia.
La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos, españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo. l objetivo del terror es aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos en un mismo espacio emocional. De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se rinde, que está dispuesta a la resistencia. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas. Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.
Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de “los cruzados”. Nuestro aliado es nuestro problema. Los saudíes son tanto los pirómanos como los bomberos. Promueven una forma muy tóxica del islam y traza una línea estricta entre un pequeño grupo de auténticos creyentes y todos los demás, musulmanes y no musulmanes. Se sabe que 2.500 saudíes han acudido a la llamada del ISIS para combatir en sus filas en Siria, el mayor número de reclutamiento extranjero para los yihadistas allí después de Túnez. Un informe de los servicios de inteligencia alemanes filtrado en diciembre de 2016 llegaba a conclusiones similares sobre la financiación del extremismo y situaba su origen en Arabia Saudí, Qatar y Kuwait. Salafismo no es necesariamente sinónimo de yihadismo o de apoyo a la violencia, pero todos los yihadistas aceptan los principios salafistas. El pluralismo, la tolerancia hacia otros musulmanes de convicciones religiosas más heterodoxas y la aceptación de los progresos de la ciencia son considerados anatema por los yihadistas, y también por los predicadores promovidos por el dinero saudí. Y quienes mejor aprecian la diferencia son los propios musulmanes. Los yihadistas del ISIS adoptaron los manuales religiosos oficiales que Arabia Saudí reparte en su sistema educativo. Nuestro propio comercio y su dependencia es el origen de este mal llamado “Terrorismo”. Los tiempos de las cruzadas pasaron a la Historia