Nuestros pensamientos son libres y nuncan lo podran esclavizar
Crítica a la política Institucional y por la instauración de una "Democracia Real Ya". ("Yo le digo a los jóvenes: buscad un poco, encontraréis. La peor actitud es la indiferencia, es decir "paso de todo, ya que me las apaños. Si os comportais así, pedéis uno de los componentes esenciales que foman al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue") [Stéphane Hessel, ¡Indignáos!]
domingo, 29 de octubre de 2017
domingo, 22 de octubre de 2017
EL ESPAÑOL Y EL VOTO
La derecha política de España se ha adueñado
de la idea nacional, un “buen español” debe ser fiel seguidor de las
tradiciones, por supuesto se debe identificar con la religión mayoritaria,
aunque no la practique, sentirse orgulloso de la historia (aunque en ocasiones
sea una contradicción) o al menos de la historia oficial. Pero dentro de la
historia de España se excluye los ocho siglos de Al-andalus, la multitud de
regiones celtíberas previas, etc. Solo cuenta como historia la mal llamada
reconquista, cuando es imposible entender la actualidad sin el pasado musulmán,
visigodo, romano, íbero… hoy somos una suma de todas esas personas. Al final he
llegado a la conclusión de que existen 47 millones de formas de ser un buen
español, una por cada persona que vivimos entre las fronteras de lo que hoy se
llama España. Nos regimos por unas leyes que hay que cumplir, intentar no hacer
daño a los demás y vivir en paz, no hay más, cada uno sentimos nuestra identidad
de una forma distinta. Ser español, al fin y al cabo, es una identidad
administrativa, provocada por una serie de casualidades que ha hecho que
estemos registrados como tales. Unos lo llevan con orgullo, otros con pesar,
para unos es importante y a otros les da igual. Lo fundamental, a mi entender,
es no imponer nuestra forma de ver nuestra identidad a los demás, imponerla es
la base del “nacionalismo”. Es evidente que en la actualidad, la identidad
nacional puede ser un foco de conflicto, ya que cada uno identifica su
sentimiento nacional con su propia personalidad. Desde hace bastantes días haciéndome
la siguiente pregunta ¿Cómo se podría definir a un buen español? Como no he
sido capaz de contestarme de manera certera a esta pregunta he preguntado a muchos
de mis amigos y conocidos sobre qué es
ser español. Qué características tiene que tener un buen español. Inicialmente
las respuestas que obtuve me generaron aún más duda, ya que unos respondían,
que un buen español, debe tener la nacionalidad española, estar orgulloso de
nuestra historia y defender nuestras tradiciones. Esto me generó las siguientes
dudas: Una persona de Argelia que tiene la nacionalidad española, ¿es vista
como un español más por el resto de nuestra sociedad? A todas luces no.
Un español debería de saber el significado de “votar”.
La democracia se debe valorar, en consecuencia, como un sistema que se
desarrolla en un campo que concede a los individuos una suerte de libertad de
movimientos concretos, cierto, pero cuyos bordes y fronteras delimitados de
inicio y en un estado de semi-sombra inconsciente para los sujetos que se
hallan dentro de él, no resultan ser las piezas de mayor compatibilidad en
este, que podríamos llamar, puzles de carácter lógico. ¿A dónde podríamos
llegar, finalmente, con todas estas reflexiones? ¿A concluir que la democracia
es un sistema político con grietas en sus mecanismos internos? ¿A concluir que
la democracia requiere de una entidad externa, ya sea la Monarquía o República,
un dictador, un sabio, una élite o grupos de élites, que se sitúe por encima de
ella? ¿Qué resolvemos con la proposición de votar más, cuando se trata de
volver a decidir sobre lo mismo una vez más, cuando ninguno de los resultados
posibles satisfará o resolverá nada que no se hubiera podido resolver ya dentro
del terreno delimitado de juego? ¿En qué queda convertida entonces la
democracia? ¿En un sistema inútil, en una dictadura encubierta, en un trámite
farragoso que nos molesta? Votemos, votemos, votemos. Votemos para decidir qué
es lo que votaremos. Votemos nuevamente para resolver la catástrofe que resultó
de la votación anterior.
Votemos para que la política es el arte de
trastocar las verdades y restarle luz, engañifa altanera y soez. El sistema
está codificado para mentir, y mentir a lo sumo. Según ellos, los pueblos
tienen que seguir dejándose arrastrar por la patraña de las ideologías, para
que así, ellos que están en la sombra se sigan siendo del control de sus mentes
y toma de decisiones.
Los pueblos tienen que despertar, uno de los
grandes logros de la manipulación y el control es, justamente la acción del
voto, al hacerlo estamos legitimando a unos lobos que se visten de ovejas, y
les damos las herramientas para que nos controlen y nos mientan a placer
sábado, 21 de octubre de 2017
EL PROBLEMA CATALÁN Y LA DEMOCRACIA
“La emancipación nacional es una de las
reivindicaciones de la democracia, y por eso el proletariado no puede
desentenderse. La emancipación nacional, las otras conquistas de la democracia,
nada más se puede conseguir por la acción de las grandes masas populares
dirigidas e impulsadas por el proletariado” [Andreu Nin, Tesis sobre las nacionalidades]
Después del 1O nada será como antes. La crisis
política ha estallado y de nuevo por el “problema nacional”. Un problema que la
Península Ibérica lleva arrastrado desde el siglo pasado. Fracasó el intento en
la 2 República y de nuevo en el primer tercio del siglo XXI pone en solfa todo
el sistema constitucional. Pero es que, además, un proceso iniciado por la
burguesía catalana ha dado un salto cualitativo y lo ha hecho en el mismo
momento en el que las masas han entrado en escena. Todo el edificio
constitucional está en el limbo que sólo un nuevo pacto puede sacar del
atolladero.
¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo
ha sido posible que después de cuarenta años el armazón constitucional haya
recibido esta tormenta? Sólo desde la historia, solo desde la lucha y el
conflicto social podemos hacernos una idea y entenderlo. Un armazón
constitucional que se pacta entre los diversos actores políticos que surgieron
en el transcurso de la salida del Régimen de la Dictadura.
Jaime
Pastor analiza y describe perfectamente cómo se llegó a la
Constitución. Como el PCE y el PSOE (partidarios del derecho a la autodeterminación
defensores de la “realidad plurinacional) van cediendo hasta aceptar el actual
Estado de las Autonomías. Pero no sólo esto. El que escribe no puede olvidar lo
que ocurrió en el País Valenciano cuando siendo presidente pre-autonómico se
luchaba por la vía del 151 para tener autonomía plena. Y como poco después el
PresidenteAlbiñanacae junto al SG Joan Pastor. El Gobierno Valenciano
cayó en manos de la UCD, después
llegaría el pacto entre Abril Maltorelly
Alfonso Guerra. A partir de dicho
pacto se instauran todos los símbolos de nuestra Comunidad y se abraza la vía
del 143.
Por tanto, la Constitución del 78 se asienta después
de determinadas luchas y cesiones en la que gana la derecha que provenía del
franquismo. Y aquí hay que decir que el 155 aparece con un solo objetivo: frenar a las dos nacionalidades históricas de
Cataluña y Euskadi. Ambas (los nacionalistas) tiene el objetivo de federarse
con Euskadi Norte y con ElsPaisosCatalans. Frenar era y es fundamental para el
Estado Español. Por eso, como remate, se deja de lado la plurinacionalidad, que defendían los dos partidos de la Izquierda y
se introduce el artículo 2 que defiende la indisoluble
unidad de España como única Nación. Esto en la práctica es una falacia ya
que las reivindicaciones continuarían.
Es verdad que la
Constitución del 78 ha servido para estabilizar el Estado. Es verdad que ha
servido para viviéramos 40 años de democracia. Otra cosa sería discutir la
calidad o precariedad de la misma. Con esto estamos afirmando que la
Constitución, como cualquier ley hecha por los hombres no es eterna ni
inviolable. Una Constitución siempre es histórica
y su continuidad va a depender del consenso alcanzado, que depende en última
instancia de la lucha de clases.
Han pasado 40 años y en
estos años han cambiado muchos las cosas. Por encauzar la situación: ¿dónde
están los derechos sociales instituidos en dicha Constitución? ¿dónde quedan
las libertades? No quiero irme muy lejos. Pero de nuevo como explico en otros
artículos aparece una palabra: Austeridad.
Al estalla la crisis de
2007 y luego el rescate bancario el
PSOE y el PP realizan una reforma constitucional exprés reformando el 135 y
aceptando las reglas de Bruselas. A partir de este hecho la burguesía recorta
derechos y libertades, pero no solo el Estado. CiU fue uno de los que más
afianzaron los recortes de la Sanidad y la Educación en Cataluña. A uno no se
le va de la mente las cargas policiales de los Mossos en las acampadas del 15M o contra los de la PAH.
Pero tampoco hay que
olvidarse que durante el primer gobierno de ZPse aprueba en el Parlament (siendo Presidente Pascual Maragall) un nuevo Estatuto de
Autonomía aprobado mayoritariamente. Dicho Estatuto es enviado a las Cortes de
España donde también es aprobado. El papel del PP (que había votado en contra)
recogiendo firmas y llevando el Estatuto al TC es importante para entender
nuestra historia.
El 28 de Junio de 2010
el TC se carga dicho Estatuto. Lo que produciría una crisis en el PSC. Desde
entonces Cataluña se ha movido con un Estatuto que no desea. Durante toda esta
época el gobierno del PP no ha hecho caso a las demandas de la Autonomía. Pero
Rajoy no es un bombero sino otra cosa. Se me podrá decir que ha sido elegido
democráticamente. También lo ha sido Puigdemon y todo su gobierno
Se ha producido un
choque de trenes entre un gobierno imputado y un gobierno corrupto basado en el
3%. Y en esta lucha entre dos burguesías – la española y la catalana- se
encuentra el pueblo y las clases populares.
El Gobierno tendrá el control absoluto del Parlament, intervención de TV3 y de los Mossos. Y
nos dicen que con esto se están respetando las libertades y los derechos. Sin
embargo, inmediatamente afirman que el funcionario que no haga caso no cobrará
su salario. La deriva es autoritaria
y de excepcionalidad tiene muy poco, cuando se habla como mínimo de 6 meses. El Gobierno limita el Poder del Parlament.
Es decir que el Parlament queda esclavizado, se convierte en subsidiario del
Estado. Y todo esto “bendecido por el Borbon”. ¡Con lo que siempre han
representado los Borbones para Cataluña y el País Valenciano!
Desde la perspectiva
marxista no podemos decir otra cosa que la Aplicación extrema del 155 es un
ataque no sólo a la Democracia del pueblo catalán, sino a
la Democracia de todos los pueblos de España.
El Estado español
comenzó con el 135 al que le siguió la Ley de la Mordaza, para acabar con el
ataque al pueblo catalán. La razón del Estado nunca puede estar por encima de
la democracia, teniendo siempre en cuenta que la Constitución nunca puede ser
eterna, que como cualquier ley hecha por los hombres es histórica. Errores
democráticos: Si. Pero por todas partes, por parte de una derecha
pseudofranquista que llevó al Constitucional el último Estatuto aprobado
mayoritariamente por el Parlament. Y de una burguesía catalana que acorralada
por el 3% y sin ser independentista ha abierto la compuerta donde han lanzado
al pueblo catalán para esconder los problemas reales de las clases populares.
Choque de trenes de burguesías que han declarado la mayor crisis del Estado. Un
proyecto Nacionalista de independencia todavía hegemonizado por la burguesía
corrupta….
Javier Méndez-Vigo
Artículo a publicar en lataberna.eu
domingo, 8 de octubre de 2017
EE.UU y la desmembración de EUROPA
¿Le interesa a EE.UU
una balcanización de Europa? Peter Morici, economista y profesor de la
Universidad de Maryland dijo en la Fox: “la necesidad de una unión fiscal en la
zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la
Reserva Federal de EEUU, no llegarán a tiempo para salvar a los países
periféricos y consideró la posibilidad de que “dichos países abandonen el euro
para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo
Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.
La hipotética
exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el finiquito de la Eurozona pues
el resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre),
seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y deberán retornar a
sus monedas nacionales, sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas y la
regresión a niveles de renta propias de la década de los 70, con el
consiguiente efecto demoledor en los mercados bursátiles. Así, asistiremos a la
reconversión de la actual Eurozona en la Europa de los Siete ( Alemania,
Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Luxemburgo y Austria), quedando el resto de
países europeos periféricos (Portugal, España, Irlanda, Grecia, Eslovenia,
Malta y Chipre), gravitando en sus anillos orbitales y viéndose obligados a
retornar a sus monedas nacionales , sufrir la subsiguiente depreciación de las
mismas, regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 e inicio
del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia
económica.
El resto de países
del centro y este de Europa, (integrantes de la llamada Europa emergente),
sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar
con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar
sucesivamente sus monedas , aumentar espectacularmente su Deudas externa y
sufrir alarmantes problemas de liquidez y asimismo, deberán retornar a
economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar
la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión
Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y
este de Europa
Las fuerzas
centrífugas presentes en el escenario europeo habrían provocado el auge de
movimientos independentistas del que Escocia sería paradigma de dicho
movimiento y alumno aventajado tras el referéndum celebrado para decidir sobre la
permanencia o no de dicha nación en Gran Bretaña. El profesor James Mitchell,
responsable de la escuela de Gobierno y Política Pública de la Universidad de
Strathclyde (Glasgow, Escocia), explica que las razones de un pueblo para
querer su independencia “radican en el fracaso de sus respectivos Estados, pues
las naciones subestatales se sienten ninguneadas”.pero según la actual doctrina
imperante en Bruselas, “un Estado resultante de un movimiento secesionista
perdería su condición de miembro de pleno derecho de la zona euro y habría de
comenzar el proceso de readmisión”, lo que en la práctica imposibilita la
secesión. Sin embargo, tras el Brexit , asistiremos a una progresiva disolución
de la actual UE como ente político, momento que será aprovechado por las
actuales naciones sub-estatales europeas (Escocia, Flandes, Bretaña, Alsacia,
Córcega, Cataluña, País Vasco, Galicia, Padania, Tirol del Sur, Irlanda del
Norte, Cornualles e Isla de Man) para conseguir la desconexión y provocar la
aparición de un nuevo mapa geopolítico europeo en el horizonte del 2.020, con
lo que se habría conseguido el objetivo de EEUU de balcanizar Europa para
convertir a la Vieja Europa en un mero vasallo.
En cuanto a nosotros
dentro del Estado Español. Un estado que decide recortar en campos como: la
investigación, dando muecas de conservadurismo e inmovilización en progresar
como país, para seguir siendo un esclavo del FMI, de la Unión Europea y del tío
Sam, sin ningún plan de rumbo ni objetivos propios; en educación, para poder seguir disfrutando de un pueblo
donde el libro más vendido es el de Belén Esteban y la preocupación más grande
para reflexionar es a quién votar como ganador en Gran Hermano, oprimiendo las
mentes abiertas, ideas nuevas y visiones
de futuro diferentes que se plantea la
juventud combativa, que aún sueña con justicia social en este país y persigue
la utopía de manera incansable. Todos estos recortes, sólo tienen como
finalidad la financiación de fiestas privadas, cenas con facturas de más de
50.000€, yates, servicios en lugares de alternes, campos de golf. Seguiremos
siendo un fiel vasallo de EE.UU
viernes, 22 de septiembre de 2017
Reflexión
Hoy me toca hacer una
reflexión profunda, sobre los hechos que están ocurriendo en Cataluña. Si el
Gobierno Catalán supone que la Unión Europea lo tiene que salvar y defender
ante el Gobierno del Estado Español, es una postura totalmente infantilita. La simple y cruda realidad es que a la Unión
Europea no le impresionan mucho los referéndums ni los movimientos populares. Con
el intento de referéndum catalán el asunto tiene pocos secretos. La UE nunca se
pondrá del lado de las aspiraciones populares, incluso si estas estuvieran
unidas al 80% y dirigidas por políticos hábiles, lo que no es el caso. Dejando
de lado el consensuado divorcio checoslovaco, que no contradijo ningún interés
esencial, la actitud de la UE hacia los separatismos ha venido siempre guiada
por el mismo norte: favoreció la independencia de Kosovo, incluso militarmente,
pero se opuso a otros separatismos en Abjasia, Osetia o en Crimea.
El problema catalán
no es más que un juego de élites, una manipulación de la ciudadanía por dos
grandes familias burguesas que ha estado utilizándose la una a la otra desde
hace décadas. En esta perspectiva la escalada de tensión entre Madrid y
Barcelona no respondía más que a la utilización de los desfalcos del adversario
para ocultar los propios, mientras que, a la vez, ambas partes pactaban así les
convenían o lo tenían por necesario
Las dimensiones. La
amenaza de detener y perseguir penalmente más de 700 alcaldes, aunque sólo sea
por la cifra, asusta. La segunda, las personas afectadas por esta represión.
Los últimos años anarquistas, sindicalistas, miembros de la izquierda
independentista y militantes de lo que hasta hace poco se denominaban
movimientos sociales alternativos hemos afrontado procesos penales e, incluso,
periodos de prisión. Actualmente, esta represión afecta a gente que hasta ahora
era “normal”, en términos del propio sistema. De hecho, todavía diría más, se
dirige preferentemente de momento a cargos electos, miembros de las propias
instituciones (que, curiosamente, a menudo nos han reprimido). Es decir, la
represión del estado se ha girado contra quien, hasta hace poco, nunca habría
esperado ser víctima. Y esto, mis vecinos y vecinas y compañeros y compañeras
de trabajo lo perciben. En cierta medida, que se persiguiera a un militante
social, con cabellos largos, pendientes y “pintas” entraba dentro de la
normalidad, dentro de aquel “se lo han buscado”. Ahora, en cambio, la situación
sorprende. Y sitúa al propio sistema institucional en una profunda pérdida de
credibilidad. Si lo que pasa no es lógico (dentro de la lógica que el propio
sistema político nos había vendido hasta hace poco).
Algunos militantes de
movimientos sociales nos encontramos en una situación que no acabamos de saber
muy bien cómo resolver. Por un lado, no nos convence demasiado eso de construir
a una república sin mayores detalles. Preferíamos un compromiso más explícito
con la revolución social de esta ruptura con el Estado español. Por otra o, y
quizás todavía más importante, nos desagrada ver como este proceso de aparente
ruptura se ha construido como un choque entre legalidades (española versus
catalana) y se deja la iniciativa a los respectivos gobiernos, declaraciones
parlamentarias y mecanismos institucionales. Todo ello en medio de una
población que, básicamente reducida a un rol de espectadores, se nos mantiene
quieta en nuestras respectivas casas. Es decir, que el supuesto poder de
decidir se reduce, una vez más, a depositar puntualmente una papeleta en una
urna. Y nada más. Una cosa y la otra nos alejan de comprometernos activamente
con lo que está pasando en torno a la convocatoria de referéndum del día 1 de
octubre. Y no porque no creamos en la necesidad de auto determinarnos como
pueblo, sino porque tenemos serias dudas de que esta sea una vía real para
hacerlo. Personalmente, no puedo ni quiero cerrar los ojos. Un estado, con su
fuerza, pone en marcha un aparato represivo de unas dimensiones descomunales.
Normaliza los registros por parte de policías tantos estales como autonómicas.
Y que jueces y fiscales dicten lo que se puede y no se puede hacer. Un nuevo recorte de derechos. Lisa y
llanamente. Unos y otros como siempre hace la burguesía, manipular al pueblo.
sábado, 16 de septiembre de 2017
sábado, 9 de septiembre de 2017
GARANTIAS
Las garantías no son
instrumentos técnicos y neutrales, son instrumentos ideológicos en disputa que
operan en el seno de las contradicciones democráticas y sociales, al hablarse
de la falta de garantías del referéndum, se combinan dos aspectos: en primer
lugar, se afirma que no existen garantías en un sentido procedimental de las
mismas; esto es que no existirían garantías de que se puedan abrir todos los
colegios electorales, de que todas las personas puedan votar libremente, de una
campaña electoral en igualdad de condiciones, etc. Y, en segundo lugar, lo
anterior se combina afirmando que tampoco hay garantías en un sentido
sustantivo de las mismas; esto es, que el proceso no garantiza que a su fin se
protejan los derechos a las mayorías sociales, sino más bien lo contrario. Al
ser, supuestamente, un proceso dirigido por la burguesía neoliberal catalana,
se acabaría imponiendo un régimen de desmantelamiento de servicios y derechos
sociales más salvaje que el actual. Por mucho que la CUP defienda dicho
proyecto, está contraviniendo su propia ideología de lucha de clase. La visión
primaria conservadora ha presentado, históricamente, el Derecho como algo
desvinculado de la moral, como si éste fuera algo fuera de la historia fruto de una trascendente visión
compartida en la comunidad, ajeno de las personas que lo redactan e interpretan
y de la coyuntura social en que lo hacen. El Derecho encontraría en sí mismo su
propio fundamento, sería universal, neutral, técnico, incuestionable y por
tanto, debe respetarse y cumplirse. La razón por la cual la burguesía construye
tal visión del Derecho y las garantías es obvia: si uno tiene el monopolio de
determinar las normas de una sociedad y de los instrumentos para garantizar su
realización o no, tiene el control de la misma. Y si, además, es capaz de hacer
pensar a la gente que solo hay un único derecho neutral y unas únicas garantías
para hacerlo efectivo, las del Poder, elimina la posibilidad en los ciudadanos
de ampliar los márgenes de lo pensable política, económica y socialmente fuera
de las fronteras de su dominio.
La izquierda ha
tenido, tradicionalmente, una concepción pluralista del Derecho y las
garantías. La legalidad y la seguridad jurídica no es algo a defender por sí
mismo y que no se pueda transgredir, como si el Derecho fuera algo separado de
la moral y que no dependiera de las personas. Toda Constitución y ley son creadas
por legisladores e interpretadas por jueces con una ideología determinada en
una coyuntura determinada, que son defendibles en aquellas partes que, de
acuerdo con los principios éticos de democracia y dignidad humana, sean justos,
pero que en sus otras partes injustas no son defendibles sino atacables. Lo
mismo que el derecho es un campo de batalla, las garantías también lo serán. Las
garantías no son instrumentos técnicos y neutrales, son también instrumentos
ideológicos en disputa que operan en el seno de las contradicciones
democráticas y sociales. El argumento de que el proceso autodeterminación no es
más que una estrategia de la burguesía catalana, secundada por un pueblo sin
autonomía, como cortina de humo de la corrupción, y por tanto su fin se dirige
no a garantizar sustantivamente los derechos de las clases populares sino a su
desmantelamiento.
Ni las instituciones
y el Derecho son objetos pasivos que son usados por el presidente de un
gobierno cuando quiera para lograr los fines que quiera. Ni la sociedad es un
ente sin autonomía que secunda ciegamente la estrategia del Gobierno. La
compleja articulación de los diversos aparatos institucionales y de sus ramas,
con mayorías y minorías distintas en el interior de cada uno de ellos, así como
la movilización popular y su presión sobre el Poder, supone que el hecho de que
un partido de derechas tenga la presidencia del gobierno no implica que pueda
controlar el contenido de todas las leyes que se emiten.
Para que “la sangre
no llegara al rio” lo único coherente seria que el pueblo catalán, pudiera
celebrar un referéndum con toda la garantía legal y autorizada por el Estado
Español, sin injerencias de ningún tipo.
Una alternativa real hoy sería una España formada por Estados Federales.
Y estas tendrían todas las garantías.
José María Domínguez
martes, 22 de agosto de 2017
LOS CRUZADOS
La
ofensiva para construir el relato que asocia yihadismo y proceso continuará.
Aquí va un ejemplo, digamos “neutral”. Este sábado, Deutsche Welle publica dos
crónicas en esa línea. En una, el mensaje es que a los musulmanes de Catalunya
les cuesta integrarse porque sufren un “conflicto de identidades” entre ser
catalanes o españoles. ¿Este “problema”, que no es privativo de los musulmanes,
motiva a alguien a atropellar a gente indiscriminadamente en La Rambla de
Barcelona? ¿Explican el “conflicto identitario” los atentados de Niza, Londres
o Estocolmo? ¿Cómo conjugarlo con el hecho de que la mayoría de los terroristas
de Barcelona y Cambrils tienen pasaporte marroquí? Todo es más complicado. El
otro mensaje es que “Catalunya necesita a España”, para combatir el terrorismo.
Se atribuye un supuesto mayor nivel de inseguridad en Catalunya al
multiculturalismo que atraviesa la política de acogida de la Generalitat y su
resistencia a construir mezquitas, además de la desconexión de los Mossos
d’Esquadra de la policía española en tareas antiterroristas. Son los mismos
Mossos que han evitado una segunda masacre en Cambrils y han matado o detenido
a 12 de los 13 terroristas implicados. Una prueba del sentido común de la
ciudadanía catalana es que en la concentración de Plaça de Catalunya no había
esteladas. Se puede comprobar en cualquier fotografía y vídeo del
acontecimiento. Ni se gritó contra el Rey o Rajoy, ni se hicieron recorrer consignas
independentistas. La gente sabe de qué va. No va del proceso. Difícilmente se
dejarían utilizar. El movimiento independentista podía haberse aprovechado,
como hizo con la huelga de El Prat. Nada. No lo hizo. Es la lucha contra el
terror aquí no cabe ningún sentimiento independentista, más cuando toda Europa
padece de la misma endemia.
La
mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos
europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos
algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen
de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos,
españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los
aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo. l objetivo del terror es
aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva
de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos
iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos en un mismo
espacio emocional. De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una
declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos
ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se
rinde, que está dispuesta a la resistencia. Para vencer es necesario aceptar
que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones.
Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos.
Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar
su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo
general, huecas. Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por
valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de
ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España
vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en
municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién
esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar
personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.
Para el universo salafista, del que surgen Al
Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra
contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las
Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de
seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa.
España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en
Irak. Somos parte de “los cruzados”. Nuestro aliado es nuestro problema. Los
saudíes son tanto los pirómanos como los bomberos. Promueven una forma muy
tóxica del islam y traza una línea estricta entre un pequeño grupo de
auténticos creyentes y todos los demás, musulmanes y no musulmanes. Se sabe que
2.500 saudíes han acudido a la llamada del ISIS para combatir en sus filas en
Siria, el mayor número de reclutamiento extranjero para los yihadistas allí
después de Túnez. Un informe de los servicios de inteligencia alemanes filtrado
en diciembre de 2016 llegaba a conclusiones similares sobre la financiación del
extremismo y situaba su origen en Arabia Saudí, Qatar y Kuwait. Salafismo no es
necesariamente sinónimo de yihadismo o de apoyo a la violencia, pero todos los
yihadistas aceptan los principios salafistas. El pluralismo, la tolerancia
hacia otros musulmanes de convicciones religiosas más heterodoxas y la
aceptación de los progresos de la ciencia son considerados anatema por los
yihadistas, y también por los predicadores promovidos por el dinero saudí. Y
quienes mejor aprecian la diferencia son los propios musulmanes. Los yihadistas
del ISIS adoptaron los manuales religiosos oficiales que Arabia Saudí reparte
en su sistema educativo. Nuestro propio comercio y su dependencia es el origen
de este mal llamado “Terrorismo”. Los tiempos de las cruzadas pasaron a la
Historia
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